La Compañera Rosario Murillo, Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, expresó a nombre del Presidente Daniel Ortega y de la familia Ortega-Murillo, su solidaridad y acompañamiento ante el sensible fallecimiento de Don Felipe de Jesús Urrutia Delgadillo, quien en vida hizo importantes aportes al patrimonio cultural nicaragüense.

“A sus hijos, a toda su familia que es nuestra familia, familia de todos los nicaragüenses, un abrazo fuertísimo de Daniel nuestro Comandante y Presidente, mío, de todos nuestros hijos y unidos en su música, unidos en el Amor, unidos en el espíritu, unidos en las luchas, en las batallas y unidos en las victorias, don Felipe, téngalo usted seguro allá, donde nos está viendo, unidos en las victorias, vamos adelante!”, expresó la Compañera notablemente conmovida.

En un mensaje de fortaleza para con la familia de Don Felipe Urrutia (Q.E.P.D.) Rosario manifestó que “hoy nos encontramos celebrando la vida fructífera de nuestro hermano Don Felipe Urrutia quien ha dejado aquí a sus cachorros y él ya fue al regazo del Señor, a reunirse con el Señor a ese otro plano de vida y desde ahí nos seguirá cantando, seguirá iluminando nuestro porvenir con su música, con sus polkas, con sus mazurcas, con su rescate de tanto patrimonio cultural”.

Rosario recordó que todos los nicaragüenses crecimos “oyendo su voz, oyendo sus cantos, viéndolo infatigable, luchador de la causa Sandinista”.

Por su destacada contribución a la cultura nicaragüense, Don Felipe fue merecedor de la Orden Augusto Sandino y de la Orden Carlos Fonseca.

“Anoche (viernes) a las 10:50 (de la noche) se nos fue don Felipe a ese otro plano de vida y aquí estamos celebrando su vida. Don Felipe nació en el Valle la Tunosa, del Municipio de Estelí, el 5 de febrero de 1919. Fue el cumiche, el menor de 4 hermanos. Su mamá doña Modesta Delgadillo Talavera, ama de casa, su papá don Daniel Urrutia Ferrufino, originario de Santa Rosa del Peñón, León, de oficio agricultor y comerciante viajero. Su compañera de hogar fue doña Juanita de Arauz Gutiérrez, ama de casa, procreó 7 cachorros, Juan Francisco, Porfirio Andrés, Maura Andrea, Luis Felipe, María Josefina, Pedro Antonio y Leopoldo, todos Urrutia Arauz. Tuvo otros hijos Elida Rosa, Enrique y Jerónimo, fallecidos todos ellos, Teresa, todos García Urrutia y también Julio Cesar Romero Urrutia y Reinaldo Laguna Urrutia. Le dieron más de 73 nietos, 90 bisnietos, 15 tataranietos”, detalló Rosario.

“A los 15 años trabajaba en el campo. Tayacaneaba los bueyes en la siembra y en los aporques del maíz, guiaba a los bueyes que tiraban el arado. Qué bonita figura, don Felipe tayacaneando, el tayacán de los bueyes en la siembra y en los aporques del maíz, guiándolos, guiando esos bueyes que tiraban del arado. Creció muy pobre y desde niño hizo todo lo que se hace en el campo ganando un real al día. A los 12 años comenzó a tocar guitarra aprendiendo de los guitarristas de la Tunosa en las fiestas patronales. En sus andanzas aprendió y recopiló muchos sones y los fue nombrando según el lugar donde los recogía:, el quebrachal, la regavileña, mazurca negra, la polka de Jacinto Hernández, placer de amor y el grito del bolo. Según su relato, el grito del bolo que es uno de los más conocidos lo escuchó por vez primera a los 9 años y luego a los 20 años más tarde la escuchó en san Nicolás de Achuapa, es una de las polkas más representativas de su repertorio de recopilación”, agregó la Compañera.

Rosario manifestó que ante el sensible fallecimiento de don Felipe, se ha estado ateniendo y brindando acompañamiento a la familia doliente. Además, se ha programado una serie de eventos para honrar la fructífera vida musical de don Felipe, quien el próximo 5 de febrero hubiera celebrado su cumpleaños 97.

La Compañera detalló que este domingo se rendirán honores a Don Felipe en el Centro Cultural que llevará su nombre en la ciudad de Estelí.

Hasta ella llegarán las autoridades municipales, los gabinetes de la familia y miembros de la Juventud Sandinista que le entregarán la Orden Cultural Leonel Rugama.

“Vimos en él un ejemplo de consecuencia, una inspiración artística, un ejemplo de consecuencia, de lealtad y de permanencia en sus valores e ideales hasta su último suspiro en este plano de vida”, aseguró Rosario.