La obstaculización de la circulación estaba afectando el comercio y el transporte, así mismo estaban causando zozobra en la población, tomando en cuenta que los protestantes amenazaban con quemar una cisterna de mil galones de combustible, poniendo en riesgo la vida de la población, por tal razón, las autoridades del orden procedieron a efectuar el desalojo, luego de haber intentado persuadir a los manifestantes, quienes respondieron de forma violenta.

“Hoy a las cinco de la mañana, tropas especiales de la Policía Nacional hicieron un llamado a las personas que se encontraban en la carretera Managua - San Carlos a que desalojaran la vía, ante la negativa de ellos, procedimos al desalojo, haciendo uso de gases lacrimógenos, la mayoría se dispersó a las zonas aledañas, sin embargo quedaron unas 100 personas que se reagruparon, quemando el puesto policial y atacaron a los agentes policiales”, señaló Granera.

“Ante el uso de armas de fuego, machetes, piedras y palos por parte de los manifestantes, las tropas especiales respondieron con gases lacrimógenos y balas de goma, recuperando en el primer momento la pipa de combustible, como resultado tenemos 15 policías heridos y seis civiles lesionados”, manifestó.

Durante el desalojo, tres efectivos resultaron gravemente lesionados, los que fueron trasladados de forma inmediata a las unidades hospitalarias más cercanas a la zona, donde reciben atención médica ya que sus condiciones son delicadas.

“Entre los lesionados por parte de la policía está el Sub Inspector Armando Gómez, con una perforación en el pulmón derecho con arma de fuego y se encuentra en estado crítico, siendo intervenido de urgencia; el Sub Oficial Juan Francisco Lindo, presenta un trauma cráneo facial grave, con pérdida de piezas dentales; la policía Gladys Muñoz tiene fracturas en las rodillas y el resto de policías tienen lesiones entre leves y graves, todos los lesionados fueron trasladados a los hospitales de San Carlos y Juigalpa” manifestó.

Hasta el momento, la institución tiene a 33 personas detenidas, las que serán investigadas por los delitos de daño a la propiedad, daños al comercio, lesiones graves, exposición de personas al peligro y serán puestas a la orden de las autoridades competentes. En este momento la situación ha sido restablecida y la vía está despejada.

En el caso del departamento de Rivas, la situación fue menor, únicamente se produjo un forcejeo entre los manifestantes y la policía, sin embargo, no se produjo hechos lamentables, las autoridades lograron restablecer la calma y la tranquilidad de las familias del sector.

La jefa policial reafirmó el compromiso de la institución de garantizar la seguridad de las familias nicaragüenses sobre todo en estas fechas en las que el pueblo celebra la navidad y el año nuevo.

“Hermanas y hermanos nicaragüenses, la Policía Nacional le reitera a nuestro pueblo su firme decisión de velar por su seguridad, no permitiremos bajo ninguna circunstancia, que nadie amenace sus vidas y estaremos trabajando en todos los rincones del país para que en estas fiestas podamos todos expresarle a nuestras familias nuestro amor”, concluyó Granera.