El expresidente George H.W. Bush se encuentra internado en el Hospital Metodista de Houston, Texas, tras sufrir problemas respiratorios el martes por la tarde.

Bush, quien el pasado junio cumplió 90 años, fue trasladado en ambulancia al hospital como medida de precaución después de experimentar una falta de aliento durante la tarde del martes, de acuerdo con su portavoz, Jim McGrath.

"Se quedará para estar bajo observación, de nuevo como precaución", señaló McGrath a través de un comunicado.

La Casa Blanca señaló que el presidente Barack Obama, quien se encuentra de vacaciones en Hawai, había sido informado sobre la hospitalización del exmandatario.

"El presidente Obama y la primera dama envían sus buenos deseos al ex presidente y a toda la familia Bush durante estas fiestas", indicó el portavoz de la Casa Blanca Eric Schultz.

La salud del exmandatario

El patriarca de la dinastía Bush, cuya casa de invierno se encuentra en Houston, fue hospitalizado a finales de 2012 en el mismo centro médico donde hoy está bajo observación. El exmandatario pasó las fiestas decembrinas recuperándose de una tos vinculada con bronquitis y otros problemas de salud hasta que en enero de 2013 fue dado de alta.

Bush comenzó a experimentar problemas de salud en 1991, cuando, siendo presidente, ingresó al hospital con un latido irregular. En ese entonces los médicos le diagnosticaron un trastorno de la tiroides que, por coincidencia, su esposa también tenía.

El expresidente volvió a presentar los mismos síntomas en febrero de 2000, cuando asistía a una recepción en Naples, Florida.

Bush sufre un tipo de Parkinson que en los últimos años le ha forzado a desplazarse en una silla de ruedas. Su familia ha dicho públicamente que no poder caminar sin ayuda representa una gran frustración para un hombre que disfrutaba de una vida activa que incluía juegos de golf, pesca y caminatas por la playa cerca de su casa de verano en Maine.

Bush, que también fue embajador estadounidense en China y director de la CIA, es el presidente número 41 del país.
Antes de llegar a la Casa Blanca, en 1989, fue vicepresidente en dos legislaturas durante el gobierno de Ronald Reagan. Cuatro años más tarde, tras una legislatura marcada por la Guerra del Golfo en Kuwait, perdió ante el demócrata Bill Clinton en medio de preocupaciones económicas de los votantes.