El Estado Islámico (EI) mutiló y luego crucificó a seis personas por luchar contra esa organización terrorista en la oriental provincia siria de Deir Ezzor, reportó hoy Syrian TV.

Las víctimas eran oriundas de los poblados de Sebekhan y al Dweer, donde el EI secuestró días atrás a numerosas mujeres para ser entregadas como trofeo a sus miembros.

Tras el rapto, vecinos de ambas localidades se enfrentaron a los radicales y les causaron varias bajas, lo que provocó la venganza de los fundamentalistas islámicos.

En los pasados meses se han reportaron numerosos combates entre elementos armados de esa organización y habitantes y tribus en Deir Ezzor y en la vecina gobernación de Raqqa, ante los crímenes cometidos por el EI.

Hombres de la tribu Sheitat se sumaron hace unos días a la ofensiva del ejército contra esa formación radical en la ciudad de Deir Ezzor, capital de la provincia.

Más de 900 miembros de esa tribu fueron asesinados por el EI en lo que va de año. La pasada semana fue descubierta una fosa común con 250 cadáveres de los Shaitat, baleados en venganza por su decisión de no unirse a las filas del Estado Islámico.

Desde su fundación, ese grupo se ganó una tenebrosa fama por sus masacres contra las minorías y su visión más ortodoxa y radical del Islam entre los propios fundamentalistas.

Los linchamientos, decapitaciones, crucifixiones, fusilamientos y lapidaciones en las zonas bajo su control son hechos cotidianos para ganar fanáticos y a la vez atemorizar a sus detractores.