En el puesto fronterizo de Peñas Blancas, al sur del país, se comienza a registrar la entrada masiva de nacionales y turistas que vienen desde Costa Rica y Panamá, para pasar las vacaciones de navidad y fin de año en Nicaragua.

En una visita a ese puesto fronterizo se pudo constatar la llegada masiva de personas, la agilidad en los trámites migratorios y la seguridad que tanto los agentes de migración como aduanas y la Policía Nacional garantizan a los visitantes.

El Capitán David Santos, jefe de migración en el puesto fronterizo peñas blancas, comentó que en esta temporada muchos nicaragüenses retornan al país para pasar las vacaciones con sus familias y por esa razón Migración redobla los turnos, ampliando el horario de atención en todas sus ventanillas y disponiendo 72 oficiales para atender ágilmente y prestar un servicio seguro a nacionales y extranjeros.

Destacó que en esta temporada el tráfico de nicaragüenses es del 56% y el de extranjeros es del 44%.

“En lo que va de diciembre tenemos 77 mil 300 servicios brindados, ayer inició un plan de patrullaje con referencia a la seguridad de las vías, revisión de los viajeros y aplicación de controles frente a la entrada del ébola y Chikungunya”, resaltó Santos.

Por su parte, los nicaragüenses que regresan al país confirmaron que la atención en el puesto fronterizo es ágil y segura.

Roger Membreño, nicaragüense radicado en Costa Rica, comentó que cada año que viene se alegra más porque la atención es más rápida.

“Ha mejorado mucho el servicio, antes estaba desordenado, ahora está más organizado. Demoré menos de media hora haciendo los trámites. Además la atención es muy buena. Voy para Nicaragua a pasear, a comer nacatamales, las güirilas, el cacao, el pinol, todo eso es muy nicaragüense muy rico, vengo a disfrutar eso, y en la noche buena con una gallina rellena”, comentó.

Silvio Latino, regresó a Nicaragua con toda su familia que vive en Panamá y Venezuela. “Venimos a visitar a la familia. En nuestro caso tenemos familia en Venezuela, nos reunimos en Panamá para venirnos juntos a Nicaragua. Hoy vienen mis nietecitas que hasta ahora las estoy conociendo. Vienen muy alegres a conocer el país de origen de sus padres. El viaje fue muy tranquilo, todo está bien y la atención ha sido muy buena”, aseguró.

Amparo Martínez, es nicaragüense pero trabaja en Panamá. “Ya tenía 4 años de no venir a mi Nicaragua linda que la adoro, la amo y vengo a pasar con mi niña que se me va a promocionar, le doy gracias al gobierno que con los bachilleres se ha portado excelente. Voy a pasar con mis hijos, por lo menos hasta el 8 de enero viajo de vuelta a Panamá a trabajar”, expresó.

En el puesto fronterizo se realizan los controles de salud de cara a la detección de casos de ébola o Chikungunya, para su debido tratamiento.

El doctor Víctor Cruz, del Silais de Rivas, indicó que “estamos atendiendo a todas las personas que entran por este paso fronterizo. Aquí garantizamos tomar la temperatura para ver si no traen fiebre dentro del marco de la vigilancia contra el ébola y contra el Chikungunya”.

“Estamos trabajando bien organizados y estamos ofreciendo la vacunación contra el sarampión y la rubeola. Estanos trabajando 24 horas, en dos turnos”, concluyó.