El ministro de Asuntos Exteriores Serguei Lavrov denunció hoy que las sanciones de Occidente contra Rusia tienen el propósito de un cambio de régimen, desestabilización de la situación interna y colapso económico.

Tenemos razones muy serias para suponer que las sanciones se adoptan para desestabilizar el país y cambiar el sistema, afirmó Lavrov en entrevista al canal de televisión France 24.

Dijo el canciller que algunos políticos occidentales no ocultan incluso esos propósitos, mientras reconoció que las medidas punitivas dañan la economía rusa.

Opinó el ministro que pese a ello, las sanciones no son un instrumento de una política seria y aseguró que no conducirán al colapso de la economía de Rusia.

Ciertamente las sanciones son perjudiciales y no obtenemos placer de ellas, pero no es un problema nuestro, sino de la Unión Europea, de Estados Unidos y de otros países, subrayó el jefe de la diplomacia rusa.

Recordó al respecto que el propio vicepresidente estadounidense John Biden admitió públicamente que Washington ordenó a Europa sumarse a las sanciones contra Moscú.

Lamentablemente, subrayó el titular, durante muchos años sobreestimamos la independencia de la Unión Europea e incluso, de grandes estados europeos. Así es la geopolítica, enfatizó el ministro.

Aseguró Lavrov que Rusia no solo sobrevivirá a esa política de Occidente sino que saldrá fortalecida, tras evocar otras páginas difíciles en la historia nacional que fueron vencidas.

En cuanto a la situación en Ucrania, el canciller opinó que el presidente Petro Poroshenko tiene el mejor momento para resolver el conflicto en el vecino país.

Señaló que concierne solo a los ucranianos decidirse por la federalización o la autonomía, en relación con los territorios rebeldes de Donetsk y Lugansk, declarados independientes de Kiev tras el golpe de Estado de febrero pasado.

Rusia no propone federalización o autonomía. "No habrá una segunda Crimea en el sureste de Ucrania, pero Crimea es tierra rusa, aseveró Lavrov.

Agregó que Kiev no está listo aún para el encuentro en Minsk del Grupo de Contacto por la falta de voluntad para analizar los asuntos económicos con los representantes del Donbass.