Los pobladores de las Sierritas de Santo Domingo y los sectores aledaños a la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán, iniciaron el novenario al niño Dios, con una eucaristía a la que asistieron gran cantidad de niños vestidos de pastorcitos junto a sus padres, recordando la memorable llegada del Redentor a la tierra.

Entre cantos, oraciones y mucho amor, los fieles celebran la navidad recordando que el nacimiento del niño Jesús es el momento de estar en unión familiar, en la que debe prevalecer el perdón y la misericordia para con nuestro prójimo, así mismo es una época en la que se deben rescatar las tradiciones religiosas de nuestro pueblo.

“Estamos viviendo la novena con mucha devoción y sobre todo teniendo a Jesucristo como el centro de esta celebración, porque la novena es celebrar a Jesucristo que se ha hecho niño, hombre, cercano a nosotros, un hombre que a pesar de ser nuestro Dios se ha unido a nosotros para brindarnos la salvación” manifestó el párroco Jorge Muñoz.

“La novena es celebrar que Dios asumió nuestra naturaleza humana para redimir al hombre y es deber nuestro ir formando a los niños en la identidad familiar que es fundamental en estas fiestas de Navidad, estas fiestas de adviento nos permiten prepararnos para estar en unidad y reconciliación. Las pastorelas a su vez son un ejemplo de recreación de lo que vivió el niño Dios a su llegada al mundo” añadió.

Una vez finalizada la eucaristía, los pequeñines vestidos de pastorcitos, recorrieron las calles del sector portando la imagen de José y María logrando de esta manera protagonizar las pastorelas o posadas, como se les conoce, hasta llegar al primer sitio donde las imágenes pidieron refugio, tal y como aconteció hace miles de años, previo al nacimiento del niño Dios.

“Todos los años nosotros celebramos el nacimiento del niño Dios, las familias asistimos al novenario y les enseñamos a nuestros niños a respetar y amar al salvador del mundo, siempre los niños nos acompañan en esta bonita peregrinación y personifican a José y María” dijo Gloria Maltés.

“Asistir a la novena del niño Dios es una tradición familiar que he venido inculcando en mis hijos, antes eran mis niñas las que participaban como pastorcitas, ahora es mi hijo menor al que visto de pastor y carga la imagen de José durante las posadas, considero que de esta manera estoy llevando el mensaje de Dios a mi familia” destacó Ileana Ochoa.

“Para los pobladores de las Sierritas es una tradición realizar las posadas y novenas, ya son diez años los que tenemos de hacer esta actividad porque la idea es que las familias reciban a Jesús en sus corazones, vivir la navidad y compartir con todos” destacó Margine Arévalo.

La novena al niño Jesús se estará desarrollando durante nueve días, tiempo en el que las familias comparten con sus vecinos y miembros de la iglesia la alegría de recibir a Dios en sus hogares y en sus corazones.