Esta encuesta fue realizada durante los últimos 3 años en 1 mil 730 hogares, de los cuales 874 están  en la zona urbana y 856 en zonas rurales, lo que brinda un porcentaje del 50.5 por ciento y 49.5 por ciento respectivamente.

Los resultados del estudio arrojan que la pobreza extrema en el país se ha reducido del 9.7 por ciento en 2009, al 9 % en el 2010 hasta el 8.2 en 2011.

De acuerdo al estudio, la pobreza nacional ha bajado del 44.7 por ciento que reflejó el 2009, a un 44.5 por ciento en 2010 y en el 2011 quedó en 44.1.

En la zona rural la pobreza general en el 2011 se reflejó en 61.5 por ciento después de registrarse 62.8 % en el 2010 y 67.8% en el 2009 cuando inició el estudio del FIDEG. La pobreza extrema en el sector rural pasó de 17.8 en el 2009 al 16.3 en el 2010 y cerró el estudio a 11.7 por ciento, es decir una reducción de 6.2 puntos porcentuales en tres años.

Dentro de las conclusiones de la encuesta, se subraya que hay una tendencia hacia la reducción de la pobreza y el incremento del bienestar de los nicaragüenses en todos los sectores económicos.

Según el FIDEG, esta reducción se debe al aumento del trabajo en el campo, lo que implica mayores ingresos en las familias de este sector; el envío de remesas; y el impacto de los programas sociales que el Gobierno impulsa para la restitución de derechos.

Un 85 por ciento de los hogares respondieron que su mejoría se debe al aumento del ingreso familiar, otro 28.4 por ciento respondió que están en mejores condiciones por ser protagonistas de los  programas sociales del Gobierno Sandinista y otro 29.7 por ciento por recibir remesas familiares.

Otro dato reflejado es que un 89.2% de estos hogares respondieron que mejoraron notablemente el acceso de los alimentos, otro 55.4 por ciento aseguró haber tenido acceso a un empleo, mientras un 52.7 dijo que mejoró la calidad de su vivienda.

La tasa de actividad sigue superando el 62.6 por ciento, fuerza laboral que trabaja fundamentalmente en el sector agropecuario, seguido por la rama comercio, restaurantes y hoteles, en tercer lugar se ocupan en el sector comunitario, social y personal y por último gran eslabón el sector manufacturero.

La tasa de desempleo en Nicaragua de acuerdo a este estudio es el 3 por ciento a nivel nacional. En el área urbana es de 4.1 por ciento, superior en más de dos puntos porcentuales a la del área rural, la cual ha experimentado un crecimiento muy agradable.

El economista Alejandro Martínez Cuenca, presidente del FIDEG aclaró que si bien en la encuesta, las familias validan los programas sociales y económicos del Gobierno Sandinista, no se determina cuáles de estos programas ha tenido mayor o mejor impacto en la calidad de vida de las familias.

Martínez indicó que el principal desafío para seguir teniendo cifras positivas en la reducción de pobreza, es tener sostenimiento de los indicadores reflejados por el estudio, sobre todo cuando se pronostican la caída internacional de los precios de algunos productos que Nicaragua exporta.

Subrayó que se hace necesario brindar más respaldo al sector agropecuario y seguir fortaleciendo los programas económicos y sociales del Gobierno Sandinista.

“Si el acolchonamiento (apoyo a diferentes sectores económicos) más los programas de educación toman fuerza, podemos hacer que estas tendencias sean sostenibles (…) hay que continuar afianzando, creo que se están dando buenos pasos, hay una reducción de la pobreza extrema indudable”, dijo Martínez Cuenca.

La encuesta reseña que una de las prioridades para seguir reduciendo la pobreza extrema y pobreza general, es brindar mayor acceso a la educación y promover la educación primaria como base del sistema, aspectos en lo que trabaja el Gobierno Sandinista con la campaña de sexto grado y otros niveles educativos.

Durante la presentación del estudio se hicieron presentes economistas, representantes de organismos diplomáticos, el director de la FAO en Nicaragua Gero Vants y el del FMI Gabriel Di Bella.

Resultados coinciden con el esfuerzo de país


El representante de la FAO, dijo que el desarrollo que ha tenido el sector agropecuario en los últimos años, es notable y como tal sale reflejado en este estudio realizado por el FIDEG.

Considera que para seguir avanzando en esta dura batalla, se debe continuar apoyando al sector agropecuario y a la educación, para que este proceso de reducción de la pobreza, sea sostenible.

Di Bella valoró como positivo que los programas sociales y económicos del Gobierno Sandinista estén contribuyendo a reducir la pobreza.

“El reto es mantenerlo a largo plazo, lo que se observa es que los resultados son coincidentes con un periodo de recuperación económica entre el 2009 y 2011 hay una disminución de la pobreza, lo cual evidentemente es algo muy positivo”, dijo Di Bella.

El asesor en temas económicos del Gobierno Sandinista, Comandante Bayardo Arce Castaño, indicó que la reducción de la pobreza, obedece fundamentalmente al esfuerzo que en su conjunto realizan trabajadores, empresarios y gobierno.

Reseñó que en Nicaragua se trabaja en desarrollar la infraestructura en carreteras, puertos, aeropuertos para hacer más eficiente la economía y seguir fortaleciendo la producción agropecuaria.      

“Nos sentimos bastante satisfechos que pese a toda la incertidumbre de la economía mundial, el país sigue afortunadamente su ritmo de producción, crecimiento económico y que ese crecimiento está teniendo una expresión equitativa, no está quedando solamente en manos de las grandes empresas, sino que logra llevar beneficio a la población, que es una de las preocupaciones fundamentales del presidente Daniel Ortega y obviamente nosotros no nos sentimos que estamos en el paraíso y por eso estamos en este dialogo con el Banco Mundial viendo cómo podemos hacer más todavía”, concluyó el asesor económico.