El padre Antonio Castro, curra párroco de la Iglesia La Merced en el barrio Miguel Larreynaga, resaltó que el legado del padre Gaspar García Laviana, se puede resumir en un hombre que dejó a su patria España, para ayudar a los nicaragüenses a ser libres y soberanos.

Durante un oficio religioso celebrado en conmemoración del 36 aniversario de su tránsito a la inmortalidad, el padre Castro junto a las familias de la comunidad del citado barrio, recordaron las enseñanzas y el amor que el cura español le tuvo a Nicaragua y particularmente a la comunidad de Tola en Rivas.

En la eucaristía estuvieron presentes jóvenes de la Pastoral Juvenil Cristiana de la Juventud Sandinista 19 de Julio, que junto al coro de la iglesia interpretaron los temas de la misa campesina.

“Gaspar dejó su patria, las comodidades en España, su cultura, para asumir nuestra cultura, para asumir nuestros problemas, nuestros desafíos, para asumir nuestra pobreza de manera que el padre se entregó al trabajo de la promoción humana, espiritual, pastoral, social en su parroquia en Tola, se entregó a Nicaragua”, resaltó el padre Toñito.

Indicó que esa actitud y entrega del cura Gaspar, no fue del agrado de la dictadura somocista, que conocía del sacerdote, porque no predicaba desde el templo o desde el púlpito, sino que estaba “metido, integrado en todos los espacios de pobreza, de humildad, de humillación y maltrato”.

Recordó que hace 36 años en las comunidades de Rivas había una alto porcentaje de explotación sexual de las mujeres, algo contra lo que luchó vigorosamente el padre Gaspar García, pues lo denunciaba frecuentemente y causó la molestia de la dictadura somocista que lo persiguió.

Gaspar sigue vivo en las restituciones de derechos

“El padre Gaspar luchó abiertamente exigiendo que se les respetara a estas mujeres, se les respetara su vida, su dignidad, porque eran explotadas económicamente por los rufianes o dueños de los lugares donde iban a trabajar”, resaltó Castro.

En la homilía señaló que Gaspar, a quien conoció muy bien, después de agotar todos los medios de denuncia y de persuasión, al ver que no había respuesta de parte de la dictadura “se fue a la montaña para luchar junto a otros que estaban luchando por derrocar al sistema y ahí cayó en combate”.

El padre Toñito, a como lo conoce la comunidad del barrio, indicó que el cura Gaspar García Laviana, sigue vivo en cada uno de los programas sociales que promueven la superación y mejor nivel de vida de las familias.

“Sigue vivo Gaspar en todos esos proyectos que he mencionado, ahí está vivo, su lucha, su deseo, la superación, la dignidad, los derechos humanos de las personas, sigue vivo inspirando a nuestros jóvenes para seguir trabajando y construyendo una nueva Nicaragua”.

Jonathan Acevedo, coordinador nacional de la Secretaria de Jóvenes Cristianos, indicó que era hermoso poder participar en un homenaje al cura Gaspar García Laviana, porque enseñó mucho y la juventud está comprometida apoyar los programas sociales de restitución de derechos.

“Estamos muy bendecidos hoy, por vivir en una patria en una Nicaragua como la soñó en su momento el padre Gaspar García Laviana, como la soñó y como la luchó, entregó su propia vida”, subrayó Acevedo.

Doña Sofía López, dijo que conmemorar el legado del padre Gaspar, le hizo recordar los momentos duros que vivieron los nicaragüenses cuando estaban sometidos a la dictadura somocista.

“Parece imposible, pero fue cierto que toda la juventud, todo el pueblo y apoyado con los sacerdotes, nos sentíamos con un inmenso respaldo para poder luchar contra la dictadura”, dijo doña Sofía.

José Ramírez, otro de los jóvenes que participaron de la eucaristía, señaló que la principal enseñanza del Padre Gaspar, fue su amor por la justicia social.

“A pesar que la patria no era de él, porque era un extranjero, él luchó por la causa social y miró la injusticia que estaba pasando en nuestra Nicaragua y sin embargo vino e hizo algo muy grande, dejó su alma”, dijo Ramírez.

A 36 años de su tránsito a la eternidad, familias del municipio de Tola en Rivas y en toda Nicaragua se recuerda al cura español que asumió los problemas de Nicaragua, como sus propios problemas y no más opción apoyar la lucha desde el Frente Sur ‘Benjamín Zeledón’, para derrocar al régimen somocista.