La mayor tormenta en cinco años en California tocó tierra este jueves de madrugada (hora local) en la bahía de San Francisco. El Servicio Nacional de Metereología (NWS) prevé que la tormenta dure hasta el viernes y por el camino azote con fuerza la capital, Sacramento, y deje nieve en la sierra del norte y lluvias en el sur, hasta las montañas de Los Ángeles. Las autoridades han advertido del riesgo de desprendimientos y riadas en una tierra muy vulnerable en algunas zonas, que no han padecido más que sequía e incendios durante tres años.

Los colegios cerraron este jueves en San Francisco, Oakland y Marin County (las tres regiones que rodean la bahía de San Francisco). Las autoridades esperan vientos de hasta 120 kilómetros por hora. La última tormenta de características similares se vio en octubre de 2009.

Pacific Gas&Electric informó de que 3.500 clientes en la ciudad de Davis (junto a Sacramento) habían amanecido sin luz. Las dificultades con el suministro eléctrico se han sucedido toda la mañana en la zona de la bahía. Un apagón en el centro de San Francisco ha dejado sin servicio a 50.000 personas, infoma The Sacramento Bee. En total, 80.000 personas estaban sin luz a mediodía del jueves. Parte del barrio del Embarcadero se encontraba cerrado debido al riesgo de inundación.

El aeropuerto de San Francisco había cancelado 238 vuelos hasta las 11 de la mañana local y otros sufrían retrasos entre dos y cuatro horas.

La tormenta, formada por una corriente fría que llega desde el Pacífico llamada Pineapple Express, afecta también a los estados de Oregón y Washington, en el extremo noroeste de Estados Unidos. Hacia el sur, la predicción es que la lluvia y los fuertes vientos lleguen a Los Ángeles el viernes por la mañana.

California lleva tres años de sequía, la peor que ha vivido en un siglo. La falta de lluvias está secando los acuíferos y los ríos que atraviesan el Valle Central, la primera región agrícola de Estados Unidos, y los expertos auguran consecuencias económicas que pueden durar años. Ya existen casos de pueblos sin agua en el estado más rico de EE UU.

Las tres grandes ciudades de la costa, San Francisco, Los Ángeles y San Diego, tienen canalizado su suministro y disponen de reservorios. La falta de nieve en las montañas de Sierra Nevada también amenaza a las ciudades, ya que esa nieve es la reserva de agua de la que se alimentan esos canales durante todo el año para que la vida sea posible en el desierto del sur. Se espera que la tormenta de esta semana deje más de un metro de nieve en algunas zonas y sirva para recuperar una parte de esa reserva y aliviar las negras perspectivas de la sequía.