En Fé, Familia y Comunidad y con mucha devoción, así le cantaron a la Inmaculada Concepción de María cientos de miles de managuas este 7 de diciembre (2014), fecha especial, con más de 150 años de historia, en la que todo el pueblo católico y cristiano se vuelca con amor y júbilo en la tradicional 'Gritería'.

Antes los bellos y coloridos altares, oloroso a la pascua y al incienso, muchos capitalinos reflexionaron la importancia de celebrar a la Virgen María, como Madre protectora que nos une a todos en esta Nicaragua que ha sido bendecida en los últimos años, con mucho desarrollo y bienestar para todos y todas.

“Nicaragua es el país más devoto de María porque es el país más bendecido por Ella, y Ella nos viene a brindar a todos sus hijos toda su protección. Hemos salido a gritar en paz, en tranquilidad, en armonía, todos compartiendo una misma devoción”, indicó Anielka Cabrera, una pobladora capitalina que le cantó a la Santísima en el sector de ‘La Tenderí’.

La Madre de Dios intercede por Nicaragua

También sostuvo que la Madre de Dios siempre intercede ante las familias nicaragüenses, y siempre las llena de ternura con su amor de Madre, por eso los tradicionalistas siempre promueven esta devoción a la Virgen y hacen ‘La Gritería’ en acción de gracias por un año más de vida que Dios Padre nos da.

Eliezer Cerda, tradicionalista de la Escuela Nuestra Señora de Fátima de la Colonia Centroamérica, indicó que es la primera vez que en este centro religioso se celebra La Purísima, sin embargo el desborde de los feligreses ha sido impresionante.

“Para el pueblo católico-cristiano celebrar La Purísima simboliza que tenemos dos madres: la madre terrenal y la Madre en el cielo, que siempre nos está protegiendo y cubriéndonos con su manto. En este día se comparte, es un compartimiento de fé y compartir con la feligresía”, destacó.

Durante los cánticos a la Virgen, las familias que honran a la Virgen con la creación de estas Purísimas, van regalando juguetes y dulces tradicionales a los niños y niñas, además de algunos artículos plásticos como panas, vasos, platos y picheles; además de los tradicionales limones, las naranjas, la caña de azúcar, los nacatamales, la chicha, los bananos y los limones, entre otros.

La Purísima es tesoro que debemos cuidar

El Padre Antonio Castro, Párroco de la Iglesia ‘La Merced’ del Barrio Larreynaga, en medio del júbilo de los cantos y el grito ¡Quien Causa Tanta Alegría!, explicó que La Purísima ya forma parte de la identidad cultural y religiosa de Nicaragua.

“Es un tesoro que debemos cultivarlo, promoverlo y animarlo. Nuestro pueblo por naturaleza es creyente, es mariano, es cristiano, y estos elementos son los que nos dan fuerza, sabiduría para salir adelante luchando, a pesar de las dificultades, porque hay esperanzas, porque Dios está con nosotros. ¡El pueblo nicaragüense sigue en los brazos de María, y María sigue en el pueblo nicaragüense!, expresó el líder religioso la noche de este 7 de diciembre.

El Barrio Monseñor Lezcano, uno de los más antiguos de Managua, se caracteriza por celebrar cientos de Purísimas en todas sus calles. Por eso Marlene Rojas, aprovechó para asistir a este ambiente de alegría, como lo ha hecho junto a su familia durante más de 40 años.

“Mi papá me heredó esta tradición, y ahora la he retomado yo. La Virgen es la Madre de Dios, Ella todo el tiempo nos da bendiciones, y aquí estamos. Estamos alegres recibiendo todas estas panas, cañas, limones, bananos, y siempre con el tradicional grito de ¡Quién Causa Tanta Alegría!, en Fé, Familia y Comunidad”, manifestó contenta la capitalina.

De igual forma, Emperatriz Rocha, tradicionalista del Barrio San Judas, refirió tener más de 25 años celebrando a la Inmaculada Concepción de María. Manifestó que durante todo este tiempo la Virgencita le ha concedido tantos milagros, y tantas bendiciones, “que por eso cada 7 de diciembre, salgo a las calles a cantarle, a orar, a pedir salud y más vida”.

María es la mujer que vivió para servir

Desde el capitalino Barrio Altagracia, Margarita Zavala, aseguró llevar más de 30 años cantándole a la Virgen María, a quien considera la máxima protectora de toda la gran familia católica y nicaragüense.

“Ella nos protege, y tiene una frase tan linda que tiene la Virgen de Guadalupe que dice: Por qué te preocupas, yo estoy aquí que soy tu Madre. Nosotros tenemos que tener una gran devoción, una confianza en la Madre. María es la mujer que vivió para servir, que acompañó a Jesús durante toda su vida”, reflexionó.

Explicó que al mismo tiempo, María fue Madre de Jesús, pero también discípula; Ella además es quien nos lleva a Jesús, y es por eso que los nicaragüenses, siendo muy creyentes, devotos y religioso, le cantamos, la adoramos, y hasta la acogemos hasta volverla parte de nuestro folclor y tradición.

La tradicionalista destacó que los nicaragüenses cada 7 de diciembre salen a las calles en familia, en comunidad, “en grupos, va el tío, va la mamá, va a el papá, van los abuelos, hasta el perro va a veces (dice entre risas), pero lo importante es que todos vamos con la misma devoción, sintiéndonos hijos e hijas de María, la Madre de Dios, la Madre de toda Nicaragua”.