Con el tradicional grito de “¿Quién causa tanta alegría? La Concepción de María”, Su Eminencia Reverendísima Cardenal Leopoldo Brenes dio el banderillazo oficial para que millones de católicos nicaragüenses salieran este domingo a las calles a cantarle a la Virgen María, Patrona de Nicaragua.

El grito fue dado por Brenes en las afueras de la Catedral Metropolitana, junto a la Alcaldesa de Managua, Daysi Torres, y cientos de feligreses quienes se congregaron frente al altar de la Purísima para demostrar un año más todo el amor y devoción que le profesa el pueblo nicaragüense.

Posterior al Grito el Cardenal y la alcaldesa capitalina repartieron el brindis a los devotos, algo que se repite a lo largo de todos los hogares de Nicaragua donde se celebra a la Virgen.

Brenes manifestó que con la Gritería se está demostrando que la Iglesia Católica no está encerrada en los templos, sino expresando su gran amor a la Madre de Cristo.

“Celebrar a la Purísima es celebrar nuestra identidad católica. María nos une, pero también cuando nosotros tenemos ese grito: ‘María de Nicaragua, Nicaragua de María´, estamos manifestando y acogiéndola como parte de nuestro Ser Nicaragüense”, subrayó el prelado.

La alcaldesa Daysi Torres, señaló que en la Gritería se siente la devoción del pueblo al darle gracias a Dios y a la Virgen por tantas bendiciones.

“Estamos felices y contentos de estar celebrando a la Virgen Santísima. Esas calles están repletas de gente caminando, cantando”, manifestó Torres, quien recordó que el pueblo nicaragüense sale a cantarle a la Virgen desde muy temprano en cada barrio y comunidad.

La Gritería es única en el mundo católico, y nació hace más de 150 años en la ciudad de León, de donde se expandió rápidamente a toda Nicaragua. En las últimas décadas esta tradición ha roto fronteras y ha sido llevada por los migrantes nicaragüenses a sus países de destino.