La Arquidiócesis de Managua cuenta con 60 nuevos catequistas y ministros extraordinarios de la comunión, los que podrán brindar sus servicios voluntarios y de amor a la palabra de Dios, en las diferentes parroquias de la capital.

El centro escolar Divino Pastor fue el lugar donde los nuevos ministros de Dios y catequistas recibieron de manos de Su Eminencia Reverendísima Cardenal Leopoldo Brenes, el diploma que los acredita como tales y de esa manera puedan brindar su invaluable apoyo a las parroquias del país.

El catequista debe tener una espiritualidad profunda, fruto de su adhesión a Cristo y a la Iglesia. Para poder ser testigo, más con sus vidas que con sus palabras, de su unión con Jesucristo, con la Iglesia y con su comunidad, debe ser una persona que ora y alimenta su vida con la Palabra de Dios y con la participación de la Eucaristía, destaca el padre Genaro Cerda, animador Arquidiocesano de Catequesis.

Los catequistas se dedican a enseñar la palabra de Dios y evangelizar a miles de niños y niñas, que posteriormente en noviembre y diciembre reciben su Primera Comunión.

Los ministros extraordinarios de la comunión, forman parte del ministerio laical contemplado en la Iglesia Católica y pueden ayudar en una forma activa a los párrocos en la distribución de la Comunión, tanto en la misa como fuera de ella.

Cardenal Miguel Obando sembró la semilla

El alto prelado nicaragüense, recordó que fue el Cardenal Miguel Obando y Bravo en la década de los años 80, fundó las primeras escuelas catequistas, comenzando de manera muy sencillas en las instalaciones del colegio Divino Pastor. Ahora la Iglesia Católica de Nicaragua tiene cuatro centros, uno en Managua, Granada, Masaya, León y en la región Central.

“La idea es formar a nuestros catequistas, que no vayamos a improvisar a los profesores de catequesis, sino que tengan una buena formación, para que puedan transmitir una solidad formación a nuestros niños y a nuestros jóvenes”, dijo Brenes.

“La importancia es que entre mejor sirvas, mejor te formes, mejor servís a la sociedad, a la iglesia. Recordemos que la iglesia como institución eclesiástica, forma. El Papa Emérito Benedicto decía una frase ‘un ahijado formado, es una iglesia evangelizada’, donde hay en una parroquia, en una capilla, en cualquier lugar donde el laico se forma, ahí hay formación y hay dinamismo en esa parroquia”, dijo el padre Cerda.

Explicó que el “Ministro Extraordinario de la Comunión” llega a los lugares donde el sacerdote no puede asistir por sus múltiples ocupaciones. “El ministro lleva la comunión al enfermo, a las familias o al hospital. Donde está una capilla católica, hay un catequista, un delegado o un misionero trabajando por la evangelización”.

Lucia López, nueva Ministra Extraordinaria de la Comunión, dijo que la labor la realiza con mucho amor y solidaridad, pues su misión es atender a los enfermos en los hospitales, llevarles palabras de consuelo y animo, en esos momentos en que necesitan un apoyo espiritual.

“Ha sido una experiencia muy linda porque hemos aprendido muchísimo más sobre nuestra fe católica, hemos ahondado bastante en todo lo que es el conocimiento de Dios” declaró López.

El nuevo catequista Pedro Pablo Aguilar, manifestó que pasar estudiando durante 3 años, le ha permitido tener su corazón más cerca de Jesucristo y fomentar el amor de ayudar a las personas vulnerables, brindar las enseñanzas a los niños y niñas que posteriormente reciben su Primera Comunión.

“Coordinamos también trabajo con lo que es la catequesis de la parroquia y con la pastoral de la salud”, comentó Aguilar, que recibió su diploma de manos del Cardenal Brenes.

En Managua se tiene registrado unos 3 mil hombres y mujeres que ejercen la labor de catequistas, en el país se cuentan unas 10 mil personas que forman parte de este movimiento cristiano.