Las nubes de zancudos son el gran dolor de cabeza para muchos padres de familias, quienes hacen de todo para evitar que uno de estos mosquitos pique a sus hijos y les transmita el dengue o el chikungunya, enfermedades que en el caso de no matar pueden dejar secuelas para toda la vida.

En el barrio San Ignacio, del Distrito III de Managua, los Gabinetes del Poder de las Familias y Comunidades están trabajando unidos a las brigadas del Ministerio de Salud tanto en las jornadas de abatización y fumigación como en las de concientización, donde se explica a la ciudadanía que solo con su colaboración es que se podrá combatir de manera efectiva estas enfermedades.

“En el barrio hay muchos zancudos, más que nada por las noches, y uno se preocupa sobre todo por los niños con todas estas enfermedades. Por eso en la casa yo ando siempre verificando cada cosa que tenga agua”, dijo la pobladora Gloria Berríos.

La doctora Zoyla Canales, directora del Centro de Salud Altragracia, manifestó que durante estas jornadas además de erradicar los potenciales criaderos también se buscan casos febriles, los cuales son trasladados inmediatamente a la unidad de salud donde se les hacen los análisis correspondientes.

Los pobladores del barrio San Ignacio aseguraron que la limpieza del hogar debe ir acompañada con lo que hacen los brigadistas de salud, pues de lo contrario en cualquier momento el mosquito puede infectar a alguien.

El Centro de Salud Altagracia atiende a unas 15 mil viviendas y desde que empezó esta nueva jornada de lucha contra el dengue y el chikungunya lleva 40% de avance en la abatización.