Nicaragua reafirmó su posición ante la Conferencia de las Partes (COP20) que se desarrolla en Lima, Perú, para que el acuerdo climático avance pero retomando los logros alcanzados en las COP anteriores, las cuales establecieron mecanismos como el acuerdo de Kyoto, los principios aprobados en la Cumbre de la Tierra (celebrada en Río en 1992) y la Hoja de Ruta de Bali.

El secretario para políticas públicas de la Presidencia de Nicaragua, compañero Paul Oquist, explicó vía telefónica al programa En Vivo, que se transmite por Canal 4 de Televisión, que la posición de Nicaragua está dentro del marco de las posiciones del ALBA y del SICA, pero también del grupo G77+China y del grupo de países con ideas afines ante el cambio climático (LMDG).

“La posición de Nicaragua es que hay que sacar un acuerdo o avance de acuerdo (…) que debe llevar a un acuerdo global sobre cambio climático en París el año próximo, en el COP 21”, dijo Oquist.

“Nuestra posicion es que este acuerdo tiene que estar dentro de la Convención de Cambio Climático, eso quiere decir que van a estar vigentes los principios aprobados en Rio en 1992, en la cumbre de la tierra; también los acuerdos básicos en el protocolo de Kyoto; en la hoja de ruta de Bali, ósea de construir sobre todo lo avanzado”, explicó.

Particularmente, se refirió al acuerdo sobre la responsabilidad histórica de los países que han causado el cambio climático desde la revolución industrial.

“Se puede demostrar cómo ciertos países son los que más han contribuido históricamente a que la humanidad llegue a la emisión de 400 partes por millón de gases de efecto invernadero. Esas responsabilidades históricas son muy importantes porque establecen una responsabilidad histórica en cuanto a quién debe financiar la adaptación de los países que no han causado este fenómeno, pero que sufren sus consecuencias tales como los países centroamericanos, países del Caribe, sur de Asia, África”, comentó.

Denunció que en ese sentido, los países desarrollados se han echado atrás sobre lo acordado. “Están tratando de esquivar el bulto en cuanto a sus responsabilidades de financiar el régimen de mitigación y adaptación del cambio climático”.

“Quieren solo concentrarse en mitigación y los países en desarrollo, Nicaragua con un papel muy destacado dentro del Alba y del G77 +China, estamos manteniendo que tiene que haber un documento balanceado entre mitigación, adaptación, perdidas y daños, pero también tiene que haber los medios de implementación, finanzas, transferencia de tecnología, construcción de capacidades. No es solo es cuestión de asumir compromisos de reducción de misiones, sino también de saber cuáles son los medios de implementación con los cuales vamos a contar para cumplir con esos compromisos”, remarcó.

Recordó que cuando la CEPAL llegó a Nicaragua y a Centroamérica para evaluar los daños de la depresión tropical 12E, que causó grandes estragos en la región, se llegó a la conclusión que Nicaragua tenía 1.9 mil millones de dólares en necesidades de rehabilitación y de adaptación al cambio climático.

“Eso es la recaudación oficial de Nicaragua, eso es la recaudación oficial de Nicaragua, del presupuesto del año pasado. (Pero) de nuestro presupuesto no puede salir esa plata”, valoró Oquist.

Por tal razón, explicó que los países en desarrollo, entre ellos Nicaragua, están luchando en el ámbito internacional ara que haya justicia climática y los países que tienen que adaptarse al fenómeno reciban financiamientos, transferencia de tecnología, y apoyo para construir capacidades técnicas para enfrentar el cambio climático que amenaza a la humanidad.

No obstante, criticó que la posición de los países desarrollados es cada vez más dura y señaló que estos países manifiestan que solo quieren mecanismos de mitigación en el acuerdo de París, previsto para el próximo año.

“Solo quieren medir mitigación, no quieren medir en un nuevo documento las necesidades de adaptación, están en posiciones mas duras, y son posiciones inaceptables para los países en desarrollo”, afirmó Oquist.

Mientras tanto los países en desarrollo “han estado en la lucha señalando que eso es inaceptable que ir por ahí es hacernos perder tiempo. Tenemos que tener un documento balanceado que sea aceptable para todos. Como este acuerdo en París va a ser aplicable para todos, tiene que ser también aceptable para todos. Así que necesitamos una metodología, un procedimiento, para que las posiciones de todos sean sopesadas en el documento final”, concluyó Oquist.