Centenares de familias que han sido trasladadas de los albergues a sus nuevas viviendas ubicadas en la Ciudadela Belén, relatan la alegría que sienten al iniciar una nueva vida bajo un techo digno y seguro.

La ciudadela que recientemente fue inaugurada, gracias al esfuerzo del Gobierno Sandinista, está tomando vida con las familias que han llegado a instalarse en sus nuevos hogares.

Los niños más pequeños corren y juegan, reconociendo los alrededores de sus nuevos hogares, mientras que los mayores ayudan a sus padres a acomodar los enseres que han llevado, preparan la comida para el almuerzo y se ven felices.

“Esta es la vida que anhelábamos, este era nuestro sueño”, dice con lagrimas en sus ojos Carolina Membreño.

“Mire nosotros vivíamos allá en la inseguridad, yo nací ahí en los escombros y nunca logré salir de ahí, hasta ahora que gracias a Dios el Comandante Daniel y la Compañera Rosario, nos han dado este nuevo comienzo, dijo la madre de tres pequeños niños.

“Esto es mío, es de mis hijos, y el compromiso es seguir luchando por ellos. Mi esposo anda trabajando y yo estoy a cargo de los niños, pero buscaré que hacer para que a ellos no me les falte nada”, explicó.

Dijo que entre sus planes para este mes está poner muy bonito su patio, con muchas plantas. “Aquí es nuestro hogar, está muy bonito y le agradecemos a Dios y al Comandante Daniel y a la Compañera por esta nueva oportunidad de comenzar una vida nueva con seguridad”, expresó Carolina.

Las familias que están recuperando la normalidad y recién se instalaron ven con mucho optimismo su futuro.

Las autoridades están pendientes de las necesidades que hay en el nuevo complejo habitacional y ya han declarado que la ciudadela contará con cancha deportiva, escuela y casa comunal.

“Esta es una gran obra de Dios, todos estamos felices por este nuevo comienzo, los niños, los adultos, yo ya voy a iniciar a decorar mi casa para la navidad”, afirmó Carolina.

"Voy a poner mi pequeña fritanga"

El sueño de las familias no termina con habitar su nueva vivienda. Madres como Erika Carranza, quien vivió más de 30 años en los escombros de Managua, están pensando en hacer emprendimientos que aporten a la economía del hogar.

Notablemente conmovida, rompió en llanto de alegría. “Le doy gracias a Dios porque es un sueño hecho realidad. 30 años viviendo en un escombro y esto es un sueño hecho realidad y me parece que es mentira esto. Me siento alegre, esto es un sueño hecho realidad. Muchas gracias presidente Daniel y compañera Rosario, ojalá Dios les de fuerza para que sigan ayudando a mucha gente que lo necesita. Me siento alegre porque ahora si voy a estar tranquila en una casa digna con mi esposo y mis dos hijos y me siento tranquila, feliz”, compartió.

Doña Erika indicó que después de instalarse va a aprovechar que es un lugar donde habitarán centenares de familia para poner un pequeño negocio de comida.

“Voy a poner una fritanga, voy a vender enchiladas, tajadas con queso, fresco, gaseosas, y ahí vamos a ir al suave, cuando miremos vamos a tener un comedor”, dijo sonriendo.

La primera venta ya está instalada

Joselyn Osejo, junto a su esposo y dos hijos, aun no se ha terminado de acomodar en su nueva vivienda, pero no ha perdido el tiempo porque ya instaló la primera pulpería de la nueva ciudadela.

“Estoy muy contenta, aquí no paramos de trabajar, mi marido está acomodando todo lo de la casa y yo todo lo que tiene que ver con la pulpería, pero desde ayer que nos pasamos, gracias a Dios, ya estamos vendiendo”, afirmó.

Joselyn comenta que esta es una nueva etapa para su vida y la de su familia. “Estoy muy agradecida con el Comandante Daniel y la Compañera Rosario, este es un sueño hecho realidad, mi propia casa, un techo seguro para mis hijos”, comentó.

“Mis planes ahora es poner bonita mi casa, tenemos que cuidarla, nosotros estamos felices, esperamos ver crecer nuestro negocio y sacar adelante a los niños, eso es lo que nos mueve nuestros hijos”, indicó Joselyn mientras atendía a sus clientes.