Doña Flor Muñoz celebra este lunes la cuarta noche de la Novena a la Virgen María de cara a la celebración de la Gritería el próximo 7 de diciembre.

Esta pobladora del barrio San Judas en Managua lleva muchos años festejando a María, una tradición heredada por su mamá, que durante los años de su vida dedicó a realizar la Purísima cada diciembre para agradecer los favores y milagros a favor de su salud y la de su familia.

Doña Flor ya tiene instalado en su casa un pequeño altar dedicado a la Virgen María, aunque sencillo es visitado por sus vecinos que también comparten la devoción por la Madre de Jesús, quienes acuden para orar y hacer nuevas peticiones de favores.

“Estoy agradecida con la virgencita María y todos los años mientras ella me de vida y el Señor la vamos a rezar y gritar porque la verdad es que yo le debo tanto, tanto a la Virgen y al Señor porque ellos me han sacado de enfermedades con los milagros que ella hace”, confesó Muñoz.

Muñoz posee entre las imágenes de la Virgen María, una pequeña estatuilla de más de 50 años de estar en manos de su familia, la que es colocada junto a una imagen más grande para celebrar la novena y festejar la Gritería cada 7 de diciembre.

“Ella es un modelo para llegar a su hijo, ella nos enseña (el camino) para llegar a su hijo y al Padre. Y claro que debemos rezarle, no solo llegar a la Purísima porque nos van a dar algo, sino por amor, porque nos sale del corazón rezar y cantarle a la madre”, comentó.

Doña Flor, junto a los demás pobladores del barrio llevan cerca de tres años festejando la novena de casa en casa en búsqueda de sumar más creyentes y devotos de la Virgen María.

“Me siento alegre porque han crecido los católicos en la fe siguiendo a la madre del Señor Jesucristo, va aumentando la fe en la virgencita y ojalá el Señor eso siga creciendo y si el otro año todavía me tienen con vida me tendrán rezándole a la Virgen Santísima, rezándole su novena”, agregó.