El amor que las familias nicaragüenses le tienen a la Virgen María se ha transmitido de generación en generación y a pesar que los tiempos van cambiando, la devoción hacia la Purísima Concepción de María se mantiene vigente y se acrecienta cada año en el mes de diciembre cuando se celebra la tradicional Gritería.

En el populoso barrio de Monseñor Lezcano, en la vieja Managua, son miles los hogares que con mucho amor y devoción inician cada final de noviembre el novenario a la Purísima Concepción.

Son nueve días en los que se reza el Santo Rosario y una serie de oraciones en las que se reconoce a María como Madre de Dios, además se le pide interceda ante su hijo por milagros y bendiciones para el hogar y los demás miembros de la familia.

Maritza Rizo, madre de familia de un hogar católico, explicó que toda su familia es devota de la Virgen María. “Ya tenemos más de 8 años de gritarla, pero desde mucho antes la hemos celebrado con mucha devoción”, comentó.

“Ella nos ha hecho milagros aquí en la casa para toda la familia, entonces nosotros tenemos esa tradición que heredamos de mi mamá. Mi hija la menor tenía más de 7 años de casada y no había podido tener niño, y ella le pidió a la Virgen que por favor como Madre ella le concediera tener siquiera un bebé y ahí está la niña nació ese mismo año”, relató doña Maritza.

Paola García, es otra devota de la Concepción de María. Desde su humilde vivienda y acompañada de su familia ella reza el novenario pidiendo por la salud de sus hijos y el bienestar general de la familia.

“Yo me siento alegre y siempre dándole gracias al Señor porque nos regala la vida y nos da la fuerza, primeramente nos da bendición, yo me siento alegre porque a mi hija le ha dado una bendición en sus pies, porque ella tiene problemas en sus pies porque no camina, pero yo siempre tengo la fe en el Señor de que mi hija pueda volver a caminar. El señor nunca nos desampara a nosotros, siempre está con nosotros y la Virgen María intercede por cada uno de nosotros, ella es la Madre de Jesucristo”, explicó García.

Leonor Sánchez, es una abuela que tiene más de 14 años de celebrar la Gritería en honor a la Purísima Concepción de María.

“Nosotros en nuestra familia hemos recibo muchos favores de ella, me cuida a mis hijos, me los protege de todo corazón. Tenemos 14 años de celebrar a la Virgen y para festejarla recogemos dinero entre todos y la gritamos para agradecerle por los favores”, comentó.

La madre de generaciones dijo que este año las familias le piden a María prosperidad, paz y salud. Además exhortó a que los nicaragüenses confíen en María porque ella es nuestra Madre Santísima.

La celebración de la Gritería en honor a la Purísima Concepción de María, es una fiesta de la solidaridad que va acompañada de mucha cultura y tradición del pueblo nicaragüense.

Cada 7 de diciembre, en las casas católicas se exhiben altares meticulosamente adornados y se regala la tradicional gorra o brindis que consiste en pequeños obsequios, dulces y comidas que son repartidos en nombre de la Purísima.