Compartiendo los anhelos libertarios de América Latina y el rechazo a la política imperialista de los Estados Unidos, las autoridades locales, la Juventud Sandinista y los movimientos sociales de la Primera Capital de la Revolución, recibieron calurosamente a Fernando González Llort, uno de los Cinco Héroes Cubanos que fueron condenados a sendas cadenas de prisión por evitar atentados terroristas contra el pueblo de Cuba.

Durante su estadía en León, González Llort pudo comprobar las similitudes entre la idiosincrasia del pueblo cubano y del pueblo nicaragüense, así como también los paralelos históricos que han hecho de ambos procesos políticos dos revoluciones hermanas.

El más grande los sacrificios

Con una agenda realmente apretada, el antiterrorista cubano visitó la antigua Casa del Obrero, donde en septiembre de 1956 el poeta Rigoberto López Pérez, ajustició al general Anastasio Somoza García, el primero de una dinastía que sojuzgó a Nicaragua por más de cuatro décadas.

Allí el alcalde leonés, Roger Gurdian; el Vice Ministro de Gobernación, Carlos Najar; el Secretario Político del FSLN, Evert Delgadillo, y el personal a cargo del recibimiento, explicaron a González y al embajador de Cuba, Eduardo Martínez, los pormenores de una acción que si bien era suicida significaba el inicio del fin de la más sangrienta dictadura de América Latina.

Posterior a ello, el héroe fue trasladado hacia la casa natal de Rigoberto López, donde fue atendido por los familiares del patriota nicaragüense. Allí funciona un pequeño museo, y los familiares aprovecharon la oportunidad para entregarle una copia de la Carta Testamento que Rigoberto enviara a su mamá en vísperas de su martirio.

González no pudo esconder su emoción al pisar la casa natal de un hombre, que al igual que él, estaba embargado por los más altos sentimientos de patriotismo.

Sin embargo, fue enfático al afirmar que sus acciones antiterroristas no tienen la dimensión de la obra de Rigoberto.

“Lo que hizo Rigoberto fue el sacrificio máximo que puede hacer un individuo por su patria. Lo que nosotros (los cinco héroes cubanos) hicimos en nada se parece al sacrificio que hizo él”, expresó.

Hijo dilecto de León

Posterior a ello, fue conducido al histórico barrio indígena de Subtiava. En este lugar, en una alegre ceremonia las autoridades locales lo declararon Hijo Dilecto y le entregaron las llaves de la ciudad, como reconocimiento a la labor revolucionaria efectuada por los cinco antiterroristas cubanos.

El Secretario Político del Frente en León, Evert Delgadillo, recordó que León es la cuna de la Revolución Nicaragüense por lo que es de especial significación la presencia de un hombre como González.

“Hoy nos sentimos orgullosos, nos sentimos llenos de alegría, llenos de satisfacción, al recibir al compañero Fernando en nombre de esos hombres, de esos Cinco, que sus ideas, que sus compromisos han sido más fuertes que cualquier barrote de acero de las ergástulas del imperio”, subrayó Delgadillo.

Al tomar la palabra, González expresó que si bien había escuchado parte de la historia de León, su visita sirvió para conocer las verdaderas dimensiones del heroísmo de este pueblo.

Dijo sentirse impresionado por el recibimiento y por el honor que le han hecho a él y a sus otros compañeros de entregarle las Llaves de la Ciudad.

“Es un reconocimiento que no recibo a título personal. Lo recibo a nombre de mis cuatro hermanos, a nombre de René, de Ramón, de Antonio y de Gerardo”, indicó.

Manifestó que especialmente recibe este reconocimiento a nombre de Antonio Guerrero, Gerardo Hernández, Ramón Labadiño, quienes aún permanecen injustamente en las mazmorras de Estados Unidos.

Durante este acto, las autoridades locales y el pueblo congregado allí demandaron la inmediata liberación de estos tres hombres, cuyas acciones únicamente iban encaminadas a resguardar la vida de cubanos inocentes.

Un paso por la casa de Rubén

Una visita imprescindible durante su recorrido por León, fue a la Casa Museo del poeta universal Rubén Darío. En este lugar González no solo conoció la arquitectura colonial de León sino también algunos detalles de la vida y del lugar donde vivió y expiró uno de los máximos exponentes de la literatura iberoamericana.

No menos importante fue su visita al Museo Histórico de la Revolución. Ubicado frente al Parque Central, este goza de gran predilección por quienes quieren conocer todos los pormenores de la lucha librada en León para terminar con la sangrienta Dinastía Somocista.

Orden “Edgar Munguía”

Al concluir su visita, González recorrió los alrededores de la Catedral de León, declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad. En este lugar depositó una ofrenda floral en el Mausoleo de los Héroes y Mártires, y tras recorrer varias calles también rindió honores a los estudiantes caídos heroicamente en 1959.

Seguidamente participó en el acto de celebración del centenario del Centro Universitario de la Universidad Nacional (CUUN), una organización juvenil que desde su fundación en 1914 se ha destacado por su beligerancia revolucionaria.

Durante la celebración, los dirigentes del CUUN otorgaron la Orden Centenario “Edgard Munguía” –máxima distinción que entrega esta organización- al héroe cubano.

“Para nosotros estar aquí en León ha sido una experiencia que llevaremos siempre en nuestros recuerdos y en nuestros corazones. Desde que llegamos a Nicaragua hemos recibido la solidaridad, el respeto, el cariño, el afecto, el compromiso de lucha de los nicaragüenses”, subrayó.

Este antiterrorista cubano fue encarcelado en 1998 y fue liberado en febrero de este año tras cumplir su condena.