De acuerdo al ministro Solórzano, dicho desabastecimiento se debe a las exportaciones de este producto, el cual alcanza buenos precios en el mercado internacional.

Sin embargo, la orientación del Presidente Daniel Ortega, según explicó Solórzano, es buscar en consenso un mecanismo que resuelva el problema de una vez por todas.

Una de las propuestas existentes es que se regulen las exportaciones del cuero, para definir la cantidad que la industria nacional necesita para elaborar sus productos.

Por otra parte, el ministro Solórzano expresó que en el país existen las condiciones para confeccionar con valor agregado para la exportación.

En este sentido, la comisión y el Gobierno van a hacer una propuesta para plantearla a los mataderos este miércoles, para recoger sus puntos de vista en la búsqueda en conjunto de una solución satisfactoria.

Lo que se busca  es un mecanismo de consenso, donde participen todos los involucrados en la industria del cuero, precisó Solórzano

Además dijo que “la idea es fortalecer la rama y buscar el  mecanismo para estabilizar y asegurar el abastecimiento  para la industria nacional, en el  entendido que hay que fortalecer esta cadena de valor  a efectos de que las importaciones de Nicaragua sean cada vez con mayor valor agregado”, explicó y agregó que “mientras más avance la cadena de valor es en beneficio para el país”.

Por otro lado el ministro manifestó que se necesita más tecnología para  empujar la producción hacia un mercado que cada vez pide productos más finos y es  más competitivo. Además dijo que también es necesario fortalecer la organización de toda la cadena que comienza a partir de la crianza del ganado.

Según las estimaciones realizadas por la Comisión Nacional de Cuero y Calzado y el Mific, los mataderos ofertan unas  65 mil pieles al mes y 17 mil 700 pieles son ofertadas por los rastros municipales.

Detalló que las tenerías tienen capacidad para producir 10 mil cueros acabados y una cantidad no precisada de cueros semi acabados.

Indicó que  la  producción y las exportaciones de calzado y botas han crecido, y la industria nacional por lo menos necesita unas 12 mil pieles para calzado fino y unas 8 mil pieles para botas.