El estado de salud de Jules Bianchi, piloto de Marussia que sufrió un grave accidente en el pasado Gran Premio de Japón, ha experimentado una notable mejoría pues ya no está en coma inducido, respira sin ayuda y sus signos vitales son estables. Eso sí, sigue inconsciente y en estado crítico, según informan sus padres, Phillippe y Christine, en un esperanzador comunicado.

El accidente de Bianchi, de 25 años, tuvo lugar el pasado 5 de octubre cuando su monoplaza chocó contra una grúa que retiraba otro coche del circuito de Suzuka.

Según el referido comunidado, "la condición neurológica de Jules permanece estable. Aunque la situación continúa siendo seria, y puede permanecer así (un tiempo indefinido), se decidió que Jules estaba lo suficientemente estable como para ser trasladado a Francia. Estamos aliviados, de esta forma, al confirmar que Jules fue trasladado por medios aéreos anoche desde el Hospital de Mie en Yokkaichi, Japón, al Centro Hospitalario Universitario de Niza, donde arribó hace unos instantes y permanecerá en la unidad de cuidados intensivos".

"Estamos felices porque la próxima etapa de la recuperación de Jules pueda ser cerca de casa, donde estará apoyado por toda su familia y amigos. No tenemos otra cosa que destacar el espectacular cuidado provisto por el Hospital de Mie desde el accidente. Le debemos toda nuestra gratitud a todo el staff médico por lo que ha hecho por Jules, y también por nuestra familia, durante lo que ha sido un tiempo muy duro para nosotros", concluye.