Los crímenes que comete el régimen israelí en Al-Quds (Jerusalén) abren el terreno para el desencadenamiento de una guerra religiosa en Oriente Medio, subrayó el martes el Gobierno de unidad nacional palestino.

“Los acontecimientos que tienen lugar en esta ciudad, conllevarán a la región de Oriente Medio hacia una guerra religiosa”, anunciaron los miembros del Gobierno de consenso nacional durante su reunión semanal, dirigida por el primer ministro de Palestina, Rami Hamdolá.

Tras expresar su preocupación por la continuación de las atrocidades del ejército israelí y los colonos judíos radicales contra palestinos residentes en Al-Quds, los miembros del Gobierno de consenso insistieron en la necesidad de brindar apoyo al pueblo palestino ante los constantes ataques israelíes así como proteger la ciudad, los ciudadanos y la mezquita de Al-Aqsa.

Rami Hamdolá, a su vez, solicitó a los países árabes adoptar una seria e inmediata medida para evitar la intensificación de los probables ataques del ejército israelí contra los palestinos, especialmente después del conflicto que se registró el martes en Al-Quds.

Ayer martes, dos palestinos ingresaron en una sinagoga del barrio ultraortodoxo de Jar Nof, en Al-Quds, y mataron a cinco colonos israelíes e hirieron a 13. Momentos después del ataque, los dos palestinos fueron abatidos a tiros por la policía del régimen israelí.

El Movimiento de Resistencia Islámica Palestina (HAMAS) y la Yihad Islámica Palestina aseguran que este ataque es en represalia por el asesinato de un conductor de autobús palestino, hallado ahorcado dentro de su vehículo la noche del domingo, aparentemente después de ser golpeado.

El régimen israelí, tras su estrepitoso fracaso en la guerra del pasado verano contra Gaza, han intensificado sus agresiones en Al-Quds, y además de sus constantes asesinatos y detenciones de palestinos, ahora realizan casi a diario incursiones en la Mezquita de Al-Aqsa.