De entrar el virus del ébola a Nicaragua, este se topará con un gobierno preparado para hacerle frente, ello gracias la capacitación que recibieron más de 300 miembros del sistema de salud por parte de expertos de la hermana República de Cuba.

Además de la capacitación del personal, durante este curso se planificó todo lo relacionado a la instalación de un centro hospitalario donde 139 doctores y enfermeros estarían atendiendo a los pacientes que resultaran infectados.

Sin embargo, para el doctor Amancio Martinez, especialista cubano en Higiene y Epidemiología, lo más importante es que Nicaragua mantenga su sistema de vigilancia fronterizo para evitar el ingreso de un enfermo o sospechoso de portar esta mortal enfermedad.

Tras concluir la capacitación, el especialista asegura que Nicaragua cuenta con un excelente personal y por tanto podrá atender correctamente una emergencia de este tipo.

“El Minsa está preparado, tiene un buen equipo, y creemos que el pueblo puede estar confiado que no vamos a tener un caso de ébola”, afirma el doctor Martínez.

El especialista explica que esta vigilancia debe ser multisectoral, es decir, que debe involucrar a Aduana, a la Policía, al Ejército y a otras instituciones del Gobierno.

Quienes estarán en la primera línea de batalla, manifiestan estar confiados en que el país saldrá airoso al momento de presentarse un caso de ébola.

“Llevamos varios días de capacitación, ya nos sentimos bien entrenados y estamos dispuestos para ir apoyar”, expresa Jessica Palma, del personal médico del departamento de Rivas.

El ébola es una enfermedad altamente contagiosa, de tal manera que quienes atiendan a los pacientes tendrán que ir con equipos de protección especiales y guardar estrictos protocolos de atención.

“Este traje cubre todo nuestro cuerpo porque una de las formas o mecanismos de transmisión de esta enfermedad es vía aérea o por contacto. Entonces (...) estamos totalmente cubiertos y protegidos”, afirma Rivas cubierta por un hermético traje de atención epidemiológico.

El plan de lucha incluye a instituciones como el Hospital Carlos Roberto Huembes, de la Policía Nacional. El doctor Guillermo Flores, del equipo médico de este centro hospitalario, valora como de suma importancia el apoyo de los especialistas cubanos, pues esto permitirá mejorar las capacidades del personal de salud nicaragüense dentro de la alerta mundial provocada por el ébola.

“A través de esto es que nosotros nos estamos preparando para evitar que esta enfermedad se propague (...). Es muy importante que sepamos que es una enfermedad muy infecciosa, muy grave que no puede ser manejada de forma común en ningún hospital”, expresó Flores.

Un punto que hay que destacar sobre esta enfermedad es la necesidad de aislar a los pacientes infectados, pues de lo contrario se podría provocar una acelerada transmisión de la misma.