El científico alemán, Dan Frost, durante sus experimentos, ha logrado desarrollar métodos para fabricar diamantes con unos materiales bastante insólitos, el ingrediente principal: mantequilla de maní, según lo informó la cadena BBC.

De acuerdo a la publicación, la mantequilla de maní es rica en carbono y, usando unas prensas especiales, Frost consiguió formar diamantes. Sin embargo, destacó que es muy poco probable que su invento tenga perspectivas inmediatas: durante el proceso se liberó una gran cantidad de hidrógeno, produciendo explosiones menores. Otro problema es que estos diamantes tardan demasiado en crecer. Para crear uno de 3 milímetros de diámetro, lo que equivale a 0,25 quilates, se necesitan semanas.