La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) impulsa hoy nexos de cooperación en base a la solidaridad, el humanismo y la complementación, resaltaron aquí los embajadores de cinco de los 10 países miembros.

Los jefes de misiones de Bolivia, Ecuador, Cuba, Nicaragua y Venezuela presentaron en Buenos Aires el programa para conmemorar el X Aniversario de la creación de este mecanismo de integración que busca el desarrollo humano y social de los pueblos que lo componen.

Además de esas cinco naciones, lo integran los estados caribeños Antigua y Barbuda, Dominica, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas y Surinam. Tiene como observadores a Haití, El Salvador, Honduras, Irán y Siria.

La creación del ALBA-Tratado de Comercio con los Pueblos se conmemorará en Argentina con un amplio programa que incluye una muestra de cine, una conferencia en la Cancillería que presidirá su actual secretario ejecutivo, Bernardo Álvarez, y encabezará el vicecanciller argentino, Eduardo Zuaín.

Los embajadores y el Dr. Álvarez también sostendrán también un encuentro con legisladores argentinos en el Congreso de la Nación y un intercambio con la prensa.

Al presentar el programa en la Embajada de Cuba, su jefe de Misión, Orestes Pérez, resaltó que el ALBA-TCP se basa en los principios de la solidaridad y el humanismo, así como en fomentar los lazos entre los pueblos para su desarrollo social.

El embajador venezolano, Carlos Martínez, señaló que el AlBA-TCP nace sobre la base de una integración que vaya más allá de los esquemas puramente comerciales y mercantilistas, a una alianza entre pueblos.

No representa -dijo- una competencia para los otros mecanismos de integración en la región, sino que brinda la posibilidad de complementarlos. "No es un instrumento regional economicista, sino más bien político y social".

Explicó que la moneda sobre la que están avanzando en sus programas de cooperación es el Sucre, que constituye un sistema de compensación monetaria.

Gloria Vidal, la embajadora de Ecuador, resaltó por su parte que el ALBA-TCP fomenta el desarrollo y el crecimiento con inclusión, sin exclusión, no solo entre los países que lo componen, sino abre sus puertas al resto de la región.

Sobre los retos que afronta hoy el ALBA-TCP, el embajador boliviano, Liborio Flores, expresó que radican en la lucha para erradicar la pobreza y avanzar en el desarrollo humano y social armónico.

Flores señaló que otro gran reto es que a los 10 años de creado, el ALBA-TCP tiene que replantearse los objetivos y los planes de acción de forma más eficiente y responsable para dar respuesta a las necesidades históricas de los pueblos.