Los salvadoreños celebran junto a la militancia del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), 25 años de la Ofensiva militar hasta el Tope y Punto, operación que instauró la paz en San Salvador.

El FMLN dirigió en 1989 una decisiva operación militar entre insurgentes, marcada por la carga político-social que se debatía entre la represión y la protesta por recuperan la voz del pueblo.

La represión a los estudiantes, obreros y la sociedad en su conjunto y el cierre de todos los espacios políticos, sociales, de identidad y protesta en el país, que maduraron con Alianza Republicana Nacionalista, formaron parte de los motivos que tuvo la militancia del Frente Farabundo para emprender la operación, aquel 11 noviembre.

El propósito de la ofensiva mediante las armas era y obligar a sentar las bases de la negociación que se logró y concluyó en 1992, con la firma de Los Acuerdos de Paz. El FMLN doblegó a la Fuerza Armada de El Salvador, que contó con el apoyo de Estados Unidos -que aportaba al ejército un millón de dólares diarios- y no pudo vencerlo.

Durante dos años, los farabundos planificaron la operación contra las fuerzas del gobierno de Alfredo Cristiani, que se sumó a la posición de Estados Unidos de acabar con el FMLN, y perpetraron masacres contra la población civil que debían detenidas.

A 25 años de la Ofensiva por la paz, el país centroamericano cuenta con el respaldo de un líder histórico del FMLN, el presidente Salvador Sánchez Cerén, quien impulsa una política social en el marco del proceso democrático.

Asesinados

Seis sacerdotes jesuitas figuran entre las víctimas de la masacre oficial, entre ellos Ignacio Ellacuría, rector de la Universidad Centroamericana, así como Segundo Montes, Ignacio Martín-Baró, Armando López, Juan Ramón Moreno y Joaquín López.

Estados Unidos preparó un batallón que atacó a Elba Ramos y su hija Celina, de 15 años. Para frenar la matanza la ofensiva del FMLN se extendió en ciudades como Ayutuxtepeque, Ciudad Delgado, Mejicanos, Soyapango, el Cerro de San Jacinto; Zacatecoluca, San Miguel y Usulután.