La lucha contra el mosquito Aedes Aegyti marcha fuertemente en los diferentes barrios capitalinos, y principalmente donde se han registrado casos de fiebre chikungunya.

Uno de los sectores en los que la batalla es intensa es el barrio Villa Reconciliación Norte. Allí tras haberse fumigado en días pasados, los brigadistas del Ministerio de Salud (Minsa) han procedido a abatizar los depósitos de agua y a concientizar a la población sobre la necesidad de eliminar los potenciales criaderos del mosquito transmisor tanto del chikungunya como del dengue.

“Hay que hacer una inspección en nuestros patios porque en nuestras manos está que tengamos al virus chikungunya. Hay muchos criaderos de zancudo en este barrio”, indica el brigadista de salud Álvaro José Canda Rodríguez durante la jornada de abatización en Villa Reconciliación Norte.

Los brigadistas afirman que las familias deben cuidar el abate ya que este no es nocivo para el ser humano y tienen una efectividad de dos meses.

Los pobladores de este barrio señalan que las nubes de zancudo son insoportables, pero se muestran conscientes de que en sus manos está la posibilidad de erradicar los criaderos.

“Yo me levanto a las 5 de la mañana y lo primero que hago es agarrar la escoba, barrer los rincones de la cocina y hacer el aseo completo de la casa. En cuanto los recipientes de agua, estos se lavan y se mantienen tapados”, expresa Juana María Arauz.

En este barrio la principal preocupación son los niños quienes son más vulnerables a este tipo de enfermedades. “Los niños son los más perjudicados porque ellos son mucho más débiles que nosotros los adultos”, expresa la joven Grethel Espinoza, madre de un recién nacido.