Las condiciones de vulnerabilidad habitacional en la que pasaron durante años 19 familias de los barrios B-15, José Benito Escobar y Villa Feliz, del distrito VI de Managua, han quedado como un oscuro recuerdo del pasado gracias a que el Instituto de la Vivienda Urbana y Rural (INVUR) y la Alcaldía les han entregado viviendas que cumplen con todos los estándares de seguridad.

Estas familias estuvieron expuestas durante décadas a la lluvia, a los sismos y a todos los demás fenómeno natural que afectan al país, sin embargo, el Gobierno viendo el peligro que corrían tomó la decisión de restituirles el derecho a una vivienda digna.

Para los protagonistas de este programa solidario el hecho de salir de una casa en mal estado a una muy cómoda y segura, es un sueño que solo con el Frente Sandinista se ha hecho posible.

“Eso se lo agradecemos a Daniel Ortega y a Rosario Murillo”, manifestó Josefa García.

En tan malas condiciones vivían estas familias que la lluvia en vez de una bendición, era un tormento al ver como se les empapaban sus pertenencias.

“Las condiciones en las que vivía eran bastante extremas. Mi casita tenía aproximadamente unos 30 años de existir y estaba construida de madera y pedazos de zinc”, dijo Rosa Emilia Mora, quien señaló que esa vivienda estaba construida al ras del suelo, pero que el proyecto habitacional desarrollado por el gobierno tomó en cuenta eso y ahora el agua no penetra en su nuevo hogar.

Judith Silva, presidenta ejecutiva del Invur, indicó que estas viviendas cuentan con el aporte de cada una de las familias protagonistas a través de la mano de obra y dando un aporte simbólico de 300 dólares.

Silva manifestó que para este 2014 el compromiso es construir junto a la Alcaldía de Managua 174 viviendas nuevas, de las cuales ya han sido entregadas 153. Sumado a ello se espera que para Navidad se haya concluido el mejoramiento de 141 viviendas más.

La Alcaldesa de Managua, Daysi Torres, manifestó que con la entrega de estas viviendas se está garantizando la restitución del derecho que tienen las familias más pobres de la capital a vivir dignamente.

Explicó que estas viviendas están construidas con mampostería reforzada, techo de metal, y con todas las comodidades necesarias.

“Este programa es dirigido a las familias que tienen una vivienda con una infraestructura muy vulnerable”, afirmó Torres, quien recordó que por ser tan pobres, estas familias no tienen acceso al crédito para mejorar sus casas por sus propios medios.