El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, llegó hoy a esta capital para realizar una visita de Estado y asistir a la XXII Cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (Apec), que sesionará en Beijing hasta mañana.

Una nota oficial divulgada por la agencia estatal Xinhua expresa que Obama cumple una invitación del presidente Xi Jinping, y que ambos mandatarios intercambiarán puntos de vista sobre las relaciones bilaterales, así como temas internacionales y regionales de interés común.

En su segunda visita en cinco años a este gigante asiático, el encuentro entre Obama y Xi atrae gran atención en los dos países y en otras regiones del mundo, comenta Diario del Pueblo.

El periódico señala que los vínculos entre estos dos países son diferenciados en la historia porque en una era de globalización y alta interdependencia "nunca ha existido un encuentro entre dos potencias que poseen armas nucleares y busquen al mismo tiempo la cooperación y la competencia".

El órgano del Partido Comunista de China recuerda que durante su encuentro en California en junio de 2013, Xi propuso a Obama que los dos países construyeran un nuevo tipo de relaciones entre grandes potencias, un planteamiento novedoso para una potencia establecida y otra emergente.

Agrega que durante el pasado año Washington ha estado renuente a responder esta propuesta al considerar que China usa el concepto para buscar más participación de poder en la región Asia-Pacífico.

A juicio del matutino, Estados Unidos confía en su fortaleza y no considera a China un igual pero necesita la cooperación del gigante asiático para asuntos relevantes y prácticos como cambio climático y contraterrorismo, temas que agrega deben ser tratados durante el encuentro entre Xi y Obama.

Diario del Pueblo añade que el marco establecido por la propuesta de relaciones entre China y Estados Unidos no se ajusta al estilo de pensamiento occidental y que Washington quiere una agenda más específica sobre su implementación para ayudar a reducir dudas y entender mejor el concepto.

Precisa que la desconfianza estratégica entre China y Estados Unidos proviene de conflictos estructurales entre potencias establecidas y otra que surge y subraya que "eso es inevitable".