En un ambiente de alegría y de celebración de la fe cristiana Su Eminencia Reverendísima, Cardenal Leopoldo Brenes, celebró junto a los fieles católicos de la Villa Bosco Monge de la Ciudad de Masaya la misa de consagración de la iglesia parroquial en honor a la Santísima Trinidad.

El Cardenal Brenes alabó el hecho de que los habitantes de la Villa Bosco Monge hayan dedicado un espacio de su comunidad para casa de oración a Dios.

“Este edificio hace vislumbrar el misterio de la Iglesia a la que Cristo santificó con su sangre para presentarla ante sí como esposa llena de gloria”, manifestó Brenes ante cientos de feligreses.

“Te suplicamos Padre Santo, te pedimos impregnar con santificación celestial esta iglesia y este altar para que sean siempre lugar santo y una mesa siempre lista para el sacrificio de Cristo”, subrayó el prelado.

Durante la consagración estuvo presente el primer párroco de la Iglesia, padre César Castillo. Este recordó que esta comunidad parroquial fue fundada en el 2004 siendo primero una capilla de la Parroquia de San Jerónimo y posteriormente de El Calvario.

Castillo aseguró que todos como católicos se sienten como una sola familia de allí que animó a continuar fortaleciendo su fe en Cristo.

Por su parte el padre Francisco Ramírez, quien funge como párroco desde el año 2006, agradeció el trabajo pastoral de quienes anteriormente pastorearon esta comunidad católica, así como también la colaboración de cada uno de los fieles y personas que colaborar para hacer de este templo un bonito lugar para adorar al Señor.

“Quiere manifestar mi alegría, que es también la de ustedes, al ofrecer este templo para gloria de Dios y nuestra santificación”, señaló el sacerdote subrayando el ardo trabajo que significó esta obra, la cual no hubiera sido posible sin la intervención divina.

Con el mismo regocijo se mostró la señora Petrona del Rosario Cruz, para la que este templo es un lugar de unión en Cristo.

“Estamos muy felices porque este es un templo que nosotros lo hemos construido con lucha, con dificultad junto a nuestro sacerdote”, indicó.

La pobladora Ana Fletes recordó que los inicios de esta comunidad católica fue con una pequeña capilla.

“Ahora somos una parroquia grandísima. Es motivo de mucha alegría, porque para nosotros esta es una parroquia muy linda”, sostuvo Fletes.