La isla de Ometepe es sin dudarlo uno de los principales motores del turismo nacional, sin embargo, aún existe el reto de garantizar el suministro eléctrico a las comunidades más alejadas de este paradisíaco lugar. En consonancia con este reto, el Gobierno Sandinista a través de la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (Enatrel) ha llevado el servicio de energía al Barrio Escondido, de la comunidad La Flor del municipio de Moyogalpa, y a la comarca Pull Managua, del municipio de Altagracia, con lo cual se está alcanzando aproximadamente el 80 por ciento de cobertura energética en Ometepe.

En estas dos comunidades sus habitantes no hacen más que recordar aquellos años cuando el candil, la candela y aquellas instalaciones eléctricas artesanales –e inseguras- eran las únicas alternativas disponibles para tratar de alumbrarse en las perpetuas penumbras en que los había sumido la pobreza.

Ellos aseguran que si no fuera por un gobierno comprometido como el del Frente Sandinista, el pueblo isleño seguiría viendo el desarrollo turístico como algo ajeno a la verdadera realidad en que vivían. Sin embargo, manifiestan que con el servicio eléctrico y con todos los demás proyectos que está ejecutando este gobierno, las expectativas de bienestar económico y social son más que halagüeñas.

El día terminaba con la puesta de sol

Según expresan, cuando no tenían energía ellos no tenían más alternativa que recorrer kilómetros para poder comprar un hielo o bien hacer sus quehaceres del hogar lo más temprano posible mientras duraba la claridad del sol, ya que al ponerse éste lo único que restaba era acostarse a dormir.

Algo parecido expresa la joven María Auxiliadora Álvarez, de 25 años de edad y habitante de la comunidad Pull Managua. Para ella la energía es fundamental pues le permite estudiar hasta bien entrada la noche, al contrario de antes cuando el ejercicio del estudio dependía de la luz solar o de los anticuados candiles.

“Con luz uno puede estudiar de noche, pero al no haber no podíamos estudiar. Ahora sí, ya podemos hacerlo, tendiendo el día para hacer otras cosas del hogar”, asegura.

“También hay otras ventajas: antes teníamos que ir hasta Altagracia para comprar un hielo. Con la luz las cosas son mucho más fáciles”, ejemplifica esta jovencita.

La lucha por la energía es algo que estos pobladores vienen ejecutando desde hace muchas administraciones, pero ha sido durante este gobierno cuando finalmente se les está haciendo realidad un sueño de toda la vida.

“Nos sentimos muy alegres y tranquilos porque teníamos tiempo de estar luchando por la luz, y ahora que la tenemos agradecemos al gobierno, al Presidente Daniel Ortega y a Rosario Murillo”, indica la señora María Emilia González.

Mayor comodidad

En el sector Barrio Escondido, distante unos cuatro kilómetros del casco urbano de Moyogalpa, un televisor, una radio, un abanico, una cafetera, una licuadora o cualquier otro electrodoméstico era un artículo de lujo que resultaba inútil al no existir el servicio de energía. En este sentido, al recién haberse instalado la red eléctrica comunitaria las familias están prestas a adquirir estas cosas y así tener comodidades que son comunes en cualquier hogar de las ciudades nicaragüenses.

“Ahora me siento contenta porque tengo mi puesto de luz, me siento tranquila porque ya se acabó la compradera de gas (para encender el candil) que era un consumo tremendo. Ahora voy a comprar mi televisor, mi refrigeradora. Uno anhela tanto tener sus cositas pero por no tener la luz no tienen nada de eso”, afirma Nora María Potoy.

Esta señora manifiesta que la energía les da muchos beneficios e inclusive la posibilidad de iniciar pequeños negocios para el mejoramiento de la economía familiar.

Al contrario de doña María, la pobladora Lucía Ortiz dice haberse adelantado en sus compras de electrodomésticos porque siempre tuvo la esperanzada de que algún día llegaría la energía a la comunidad.

Ortiz explica que hace mucho entre varios familias habían instalado un cable artesanal para poder iluminar sus hogares, sin embargo, este resultó insuficiente para poder garantizar una energía de calidad.

“La luz no llegaba fuerte, ese alambrito no tenía la capacidad de levantar un equipo de sonido”, señala esta pobladora para quien eso ya quedó en el pasado. “Ahora el poste de luz lo tengo frente a mi casa”, manifiesta llena de regocijo.

Aún falta trabajo por hacer

El ingeniero Mario Esquivel, representante del equipo de dirección de la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (Enatrel), explica que en Pull Managua se construyeron 0.5 kilómetros de red, restituyendo derechos a 80 pobladores, mientras que en el Barrio Escondido los beneficiados fueron 135 habitantes gracias a la instalación de una red también de medio kilometro. Ambos proyectos suman una inversión superior a los 900 mil córdobas.

“Ya aquí en la isla de Ometepe podemos decir que tenemos un 80 por ciento del índice de electrificación, sin embargo, aún estamos en deuda con la población ya que hay comunidades que han manifestado sus necesidades de electrificación y otras que han ido creciendo con el tiempo y necesitan también proyectos de ampliación para que estas familias puedan contar con el servicio de energía eléctrica”, indica Esquivel.

Si bien con estos dos proyectos se ha alcanzado un alto índice de electrificación, en lo que resta del presente año el gobierno sandinista seguirá inaugurando más obras de energía eléctrica comunitaria en la isla.