No bajar la guardia, es la orientación que brigadistas y médicos del Centro de Salud Francisco Morazán, orientaban a las familias del barrio Juan Emilio Menocal en el Distrito II, cuando llegaron a fumigar y abatizar las viviendas, para evitar que sean presas del virus del dengue y del chikungunya.

Las autoridades del Ministerio de Salud continúan con la intensa jornada de lucha contra el mosquito Aedes Aegypti, principal transmisor de ambas enfermedades.

Hasta este viernes se contabilizaban 361 casos de fiebre chikungunya, por lo que la compañera Rosario Murillo, coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, reiteró el llamado a las familias a profundizar la limpieza de aquellos lugares en donde puede reproducirse el mosquito.

En el Juan Emilio Menocal, desde las siete de la mañana los brigadistas de salud, personal médico del Francisco Morazán y miembros de los Gabinetes de la Familia, Comunidad y Vida, visitaron a las familias, a quienes les entregaban un volante informativo que explica los principales síntomas del dengue, del chikungunya, así como las principales recomendaciones para eliminar los criaderos de zancudo.

Mientras los médicos explicaban, los brigadistas se encargaban de echar abate a los recipientes de las viviendas, mientras con la maquina fumigadora eliminaban criaderos casa por casa.

“Estamos dando continuidad de este plan de contención. Estamos en todos los distritos de Managua, en todos los barrios y como parte de la preocupación que tienen nuestro comandante Presidente Daniel Ortega y la compañera Rosario, darle de todos, contra todos, contra el chikungunya y que mejor la unión que tenemos el Ministerio de Salud, la comunidad y todas las acciones, lo más importante es la eliminación de criaderos”, señaló la doctora Ligia Aragón de la Dirección de Epidemiología del MINSA.

Añadió que la vivienda más limpia, no es la que se barre más, es donde se elimina los criaderos, para evitar la reproducción de los mosquitos. Subrayó que de los hogares se deben eliminar las tapitas de gaseosas o de botellas, las bolsas de frituras, botellas, zapatos viejos, los carritos de juguete que no se utilizan, es decir toda cosa que ya no ocupemos debe ser desaparecida de los hogares.

“Lo primero es prevenir porque después le sale más caro al gobierno, entonces si esta enfermedad se propaga va a salir más caro, es mejor prevenir antes que lamentar, y esto que están haciendo es muy bueno. Yo no dejó que el agua se estanque, tenemos un patio bien grande y procuramos mantenerlo limpio todo el tiempo”, señaló Daniel Bojorge, mientras su casa era fumigada.

“Esto está bien, porque de esta manera evitamos esa enfermedad y no haya muchos muertos, me parece bien. En mi casa evito tener agua reposada, limpio bien el patio y siempre pasan fumigando”, exclamó doña Cándida Cerda, también vecina del Juan Emilio Menocal.