Por medio de un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores afirmó que las muertes se produjeron por "la financiación y entrega de armamento moderno a guerrilleros”.

La afirmación coincide con la denuncia presentada este jueves por el mando militar sirio encargado de investigar la matanza, el general de Brigada Qassem Jamal Suleiman; quien acusó el jueves a grupos armados opositores de perpetrar la masacre contra personas "que se negaron a oponerse al Gobierno".

Suleiman afirmó que las 108 personas fallecidas en Houla "estaban en desacuerdo con los grupos armados" que asaltaron la ciudad, en la que murieron decenas de niños.

Antes del asalto, entre 600 y 800 hombres armados atacaron puestos de las fuerzas de seguridad en la zona mientras otras personas cometían los asesinatos, indicó la investigación oficial.

La misión de observadores de Naciones Unidas (ONU) había certificado anteriormente que la mayoría de las víctimas murieron en ejecuciones sumarias perpetradas por los una milicia de nombre 'sabbiha' y, en menor número, por los proyectiles de la Artillería del Ejército sirio.

Por su parte, la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Susan Rice, tachó de "flagrante mentira" la versión dada por la comisión de investigación.

Resolución para investigar

Por otro lado, este viernes el Consejo de Derechos Humanos de la ONU aceptó una resolución que pide a la comisión de investigación independiente internacional sobre Siria que lleve a cabo "una investigación especial" sobre la matanza de Houla.

Según el organismo multinacional, el fin de dicho estudio es que los responsables de la matanza comparezcan ante la justicia.

La resolución fue aceptada por 41 votos durante la sesión especial sobre Siria celebrada este viernes (la cuarta desde marzo de 2011). China, Rusia y Cuba votaron en contra, mientras que Uganda y Ecuador se abstuvieron.