Decenas de pobladores del barrio Monseñor Lezcano en Managua se concentraron frente al monumento de los Héroes y Mártires de Casimiro Sotelo, Hugo Medina, Roberto Amaya y Edmundo Pérez, que pasaron a la inmortalidad tras ser asesinados cobardemente por la Guardia Somocista un 4 de noviembre de 1967, cuando se encontraban reunidos en una vivienda del citado barrio.

En las actividades conmemorativas participaron el grupo Hijos del Son, que interpretó una docena de canciones revolucionarias, que dieron un ambiente de renovar compromisos a las familias del barrio Monseñor Lezcano, una comunidad que participó activamente en el derrocamiento de la dictadura somocista. Participaron madres de Héroes y Mártires, amigos de Sotelo, Medina, Amaya y Pérez.

Al momento de su paso a la inmortalidad, estos compañeros eran destacados dirigentes estudiantiles y revolucionarios.
Un momento muy especial de la jornada conmemorativa, fue cuando una veintena de niños y niñas de este barrio, se acercaron al monumento y depositaron una veintena de flores de diversos colores y tamaños.

“Para nuestra comunidad el barrio Monseñor Lezcano y barrios aledaños, es un legado de gran valor y aquí al costado izquierdo (señala) es la casa donde se ejecutó la masacre en 1967, esta era una casa de seguridad en la cual se reunía la célula sandinista de distintas denominaciones de jóvenes que luchaban por una patria libre, por espacios de recreación y por ser jóvenes realmente, por esos los masacraron”, comentó Deyanira Morales, una joven que si bien ni siquiera había nacido en 1967, si conoce a la perfección la historia y legado de estos cuatro compañeros sandinistas.

Recuerda que su madre, le contó que estos héroes sandinistas, fueron asesinados por levantar su voz y expresar su inconformidad con la dictadura somocista.

Agregó que murieron por sus ideas, por querer una patria libre “y ahora estamos reconstruyendo un país, por sobre todas las cosas en paz y en libertad”.

Mario Amaya, sobrino del compañero Roberto Amaya, indicó que la juventud tiene que estar presta a dar todo por la Revolución, “por mantener una patria libre y verdadera”.

Recordó que todos eran jóvenes y estudiantes, pero aún así se entregaron a la lucha revolucionaria sin pedir nada a cambio, más que luchar porque la población tuviera salud, educación y viviendas.

“Insto a los jóvenes a que sigan ese ímpetu, ese entusiasmo para que podamos mantener una revolución siempre popular con el Frente Sandinista. El comandante Daniel y la compañera Rosario Murillo están llevando muy bien la Revolución, (…) espero que Dios le dé más vida al compañero Comandante Daniel para que siga llevando esa patria, esa revolución”.

Celebramos la victoria

“Nos reunimos no para celebrar la muerte, sino la victoria de nuestros héroes y mártires, con el trabajo de la Juventud
Sandinista, del pueblo organizado aquí estamos a 47 años cumpliendo a los héroes y mártires, seguimos cumpliendo”, afirmó el joven Lens Pérez

Agregó que el principal legado histórico de estos compañeros, es su conciencia revolucionaria, que es la conciencia del pueblo, de trabajar a favor de los pobres, de aquellos que se le negaron sus derechos por 16 años de gobiernos neoliberales y que ahora le son restituidos por la Revolución Sandinista.

“Estos compañeros fueron masacrados y no se pueden olvidar, ellos cayeron por una causa, que era la libertad del pueblo y ahora nosotros estamos por una causa, que es seguir trabajando por el pueblo en amor y en familia”, añadió Pérez.