El secretario general de la Organización Mundial de Turismo (OMT), Taleb Rifai, considera que el virus del ébola ha generado señales de pánico que son excesivas.

Los países de Europa así como Estados Unidos están reaccionado de manera excesiva a lo que sucede en África Occidental, centro del actual brote de la afección, precisó.

"Estamos viendo señales de pánico que son excesivas", afirmó y criticó a las cadenas de televisión estadunidenses, a las aerolíneas que han cancelado vuelos a África Occidental y a los gobiernos que han impuesto controles de entrada en aeropuertos.

"No estamos diciendo que no debemos tener cuidado, pero debemos ser científicos, precisos, y seguir las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, subrayó en conferencia de prensa.

En el campo del turismo mundial, estimó "prematuro" conocer el impacto del ébola, y precisó que afectará de manera marginal al continente africano, pero insistió en que hasta el momento se carece de impacto directo en los patrones de turismo.

Rifai, quien cumple su segundo mandato de cuatro años al frente de la OMT, participó este lunes en el World Travel Market, la feria de turismo más grande de Europa.

El pasado 23 de octubre la OMS reiteró la recomendación de que "no debe haber una prohibición de manera generalizada en el turismo o viajes de negocios internacionales".

El funcionario del organismo de Naciones Unidas enfatizó que no se puede aislar a una nación completa, ni cerrar las fronteras para protección, porque esto solo retrasaría su capacidad para recuperarse económicamente.

"En África no hay pánico, hay una situación seria, pero no hay pánico", destacó Rifai.

Explicó que la OMT es parte de un comité que se reúne cada semana con otras agencias internacionales para evaluar la situación del ébola y su impacto mundial.

Los principales países afectados (Liberia, Guinea y Sierra Leona) representan uno por ciento del turismo internacional, por lo que el impacto en la industria turística en esa región es marginal, agregó.

Por último, insistió en que si bien la situación es seria en África Occidental, "el mundo no debe paralizarse y no deben imponerse prohibiciones al turismo".