Este 2 de noviembre, día en que los cristianos conmemoraron el Día de los Fieles Difuntos, los cementerios de cada municipio y poblado del departamento de Carazo se vieron abarrotados de personas que llegaron a visitar las tumbas donde reposan los restos de sus seres queridos, con quienes compartieron momentos felices y tristes en esta vida.

Familias enteras se hicieron presentes en los camposantos durante todo el día para estar un momento en el “lugar sagrado” donde un triste día dieron cristiana sepultura a sus padres, madres, hermanos, parientes o amigos que fallecieron y que les dejaron un legado inolvidable. Las tumbas eran lavadas, pintadas y enfloradas por las personas que las visitaban.

La Iglesia Católica de Carazo se sumó al día conmemorativo celebrando Eucaristías para acompañar a sus feligreses en los cementerios y orar a Dios por el descanso eterno de las personas sepultadas en esos lugares. También las Iglesias Evangélicas llevaron a cabo cultos donde elevaron oraciones en la confianza de la resurrección.

Las Alcaldías Municipales del Poder Ciudadano por mandato del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional acondicionaron los cementerios limpiándolos, pintando las cunetas y restaurando las entradas para que las visitas de las personas fuesen con mayor comodidad

En Jinotepe, cabecera departamental de Carazo, la Alcaldía de la Familia, Comunidad y Vida instaló luminarias a lo interno de
todo el Cementerio Municipal para garantizar la iluminación nocturna de este camposanto y así evitar el ingreso de delincuentes nocturnos y facilitar el trabajo de los Policías Municipales que cuidan los lugares emblemáticos de la ciudad, incluido este histórico cementerio.

El Padre Julio César Cerda, Vicario de la Parroquia Santiago en Jinotepe celebró una Misa en el Cementerio Municipal en horas de la mañana, en la que se rogó a Dios para que perdone los pecados de las personas que han muerto y les conceda el descanso eterno. Durante su homilía, transmitió a los presentes un mensaje de esperanza:

“Hoy nuestra Iglesia ora por nuestros seres queridos, por estas personas que nos han precedido a la otra vida, por esas personas que nos dieron ejemplo de vida, quienes nos ayudaron, con quienes pasamos muchos momentos hermosos en esta vida. La Iglesia nos acompaña en nuestro dolor, en la melancolía que tenemos todos por nuestra naturaleza humana, en el recuerdo de estas almas que ya están siendo juzgadas por Dios”, destacó.

En su mensaje también habló de la esperanza de la resurrección y el saber vivir para poder morir: “Nosotros como cristianos tenemos fe y confianza en la resurrección, en la resurrección del último día, en que los muertos resucitarán después del juicio particular de cada uno de acuerdo a la forma en que vivimos. Debemos vivir y pasar haciendo el bien, porque esa es la voluntad de Dios, debemos ser obedientes a Dios que quiere el bien para todos nosotros. Cuando morimos vamos al purgatorio que es un estado del alma donde se nos purifica para poder alcanzar la vida eterna, siempre de acuerdo a nuestras acciones terrenales.

Por eso es que la Iglesia nos invita a orar por nuestros seres queridos que han fallecido, para que puedan salir del purgatorio y alcancen la patria celestial”, explicó el sacerdote.

El Día de los Difuntos en Carazo, como en toda Nicaragua fue una oportunidad para recordar, lo cual permitió a muchos llenarse de melancolía y buenos recuerdos. Doña Gertrudis Alfaro rezaba un Rosario sentada junto a la humilde tumba de su madre que falleció hace quince años, “siempre la recuerdo, ella me enseñó muchas cosas, me educó, me llevó por el buen camino, yo llegué a anciana y nunca tuve hijos, crié a mis hermanos y a mis sobrinos, a mi edad es triste vivir sola y mi única compañía era mi santa madre, ella ya se fue pero yo siempre que puedo vengo a verla, le platico, lloro y hasta me río cuando me acuerdo de los ratos alegres que pasábamos”, dijo la señora.

Pablo y Marcos Salinas son dos jóvenes hermanos que hace cinco año perdieron a sus padres en un accidente de tránsito. Ellos depositaron ofrendas florales en la tumba de sus padres, siempre recuerdan la forma en que los criaron sus padres y las enseñanzas que les dejaron: “Cuando mi mamá y mi papá murieron nosotros estábamos comenzando la universidad, fue duro para los dos porque no tenemos mucha familia, fue triste, después tuvimos que trabajar para terminar la universidad y siempre estamos agradecidos con ellos dos por habernos dado la vida. El hecho de pintar, enflorar y limpiar la tumba de nuestros padres es como agradecimiento por lo que nos dieron, por hacernos hombres de bien y por enseñarnos a vivir y practicar los valores que nos han ayudado tanto en la vida”, manifestó uno de los hermanos.

La música de mariachis no se hizo esperar en el Cementerio de Jinotepe, ésta se escuchaba entre las oraciones y pláticas de las personas que se hacían presentes. Muchos optaron por contratar dúos o tríos que entonaban melodías que eran de la preferencia de sus seres queridos y que los hicieron recordarlos.

La Policía Nacional, como parte de su Plan especial del Día de los Fieles Difuntos también garantizó la seguridad de las personas que visitaron los cementerios evitando la acción delincuencial durante el día y la noche. Las Alcaldías del Poder Ciudadano de cada Municipio depositaron ofrendas florales en las tumbas donde descansan los restos de guerrilleros y combatientes caídos por la liberación de Nicaragua.