Madres y padres de héroes y mártires, y miembros de la Juventud Sandinista, rindieron homenaje a los 23 jóvenes que cayeron en combate en San José de las Mulas, durante la guerra de agresión de Estados Unidos contra Nicaragua en 1982.

Pasadas las 10:00 de la mañana de este domingo 2 de noviembre, día en que los nicaragüenses conmemoramos el Día de los Difuntos, muchachos y muchachas integrantes de Juventud Sandinista 19 de Julio colocaron una ofrenda floral en las tumbas de los 23 jóvenes en el Cementerio Oriental en aras de ratificar el compromiso de mantener vivo sus legados.

Elena García, de Juventud Sandinista, expresó que la Juventud Sandinista ratifica hoy su compromiso a continuar consolidando y recordando el legado histórico, valentía, heroísmo, amor por la patria y entrega de esos 23 jóvenes que cayeron en el municipio de Matiguás, departamento de Matagalpa hace 32 años.

“Hace 32 años y hoy siguen más vivos que nunca, hace 32 años y ahí están en el cuerpo, la carne, la mente, el corazón y el alma de cada uno de nosotros estudiantes, jóvenes, niños […] con la alegría de la juventud, con el amor a la patria, con el nacionalismo de Benjamín Zeledón y de todos nuestros héroes y mártires que hoy conmemoramos porque esta es la gran familia sandinista, porque es la gran familia de Nicaragua y porque hoy en día además ratificamos que nuestros ojos están puestos en el Sol de la Libertad que brilla en nuestro país y que va a seguir brillando porque los llevamos dentro de cada uno de nosotros desde las acciones solidarias, desde el amor al prójimo, desde la unidad de familia y comunidad”, manifestó García.

Amparo Barreto, en representación de las madres y padres de héroes y mártires, dijo sentirse muy contenta del entusiasmo que invade a la juventud nicaragüense por mantener vivo el legado de su hijo y los otros 22 jóvenes que entregaron su vida para defender a Nicaragua de la invasión imperialista.

“Cuando vi que la juventud entró a poner la ofrenda florar se me humedecieron los ojos porque nunca imaginamos que íbamos a ver que a nuestros hijos les trajeran esa ofrenda, realmente porque uno por ley de la vida piensa que nuestros hijos son los que nos entierran a nosotros y no nosotros a nuestros hijos, pero hubo un Benjamín Zeledón, un Carlos Fonseca, el Danto, no se diga Sandino y nuestros hijos han sido seguidores de ellos en defensa de la patria, en defensa de la Revolución, de nuestros intereses, de nuestra autonomía ante el imperio que nos quiso dominar”, dijo Barreto.

Doña Amparo afirmó que los héroes y mártires continuarán viviendo en el recuerdo de cada nicaragüense mientras no se les deje en el olvido.

“En la medida que los olvidemos así morirán, decía Gerardo, y como no los vamos a olvidar jamás, jamás morirán”, apuntó.