Miles de familias se convocaron en los cementerios capitalinos para honrar a sus seres queridos que encuentran en otro plano de vida, durante una jornada marcada por la unidad de las familias.

En el Cementerio General de Managua, donde reposan los restos de miles de capitalinos, se celebraron servicios religiosos para pedir por el eterno descanso de los difuntos y recordar a los vivos que el camino hacia la vida eterna es Jesucristo.

En sus homilías, los guías espirituales recordaron que la muerte fue vencida por Cristo, quien vino a cargar con todos los pecados para que estos ya no nos separen más del amor de Dios.

Explicaron que la muerte ha sido vencida, porque el cristiano no muere, sino que duerme en el Señor y resaltaron que la muerte física es apenas un tránsito, pero el alma nunca muere.

Durante el oficio religioso estuvo presente el Vicealcalde de Managua, Enrique Armas, quien brindó el acompañamiento y solidaridad para con las familias que llegaron a visitar las tumbas donde descansan los restos de sus deudos.

“Este es un día especial, en el que todos rezamos y pedimos por nuestro pueblo, nuestros difuntos, nuestros familiares, es un día en el que todos recordamos a nuestros familiares que están en el cielo”, expresó Armas.

Recordó que la municipalidad realizó una jornada intensa de limpieza y ornamentación que incluyó trabajos de acondicionamiento en el cementerio y explicó que la alcaldía tiene grupos de trabajo permanentes en todos los cementerios pero en esta fecha se refuerzan los equipos de cara a la celebración del día de los fieles difuntos.

Visitar cementerios es como ir a un santuario

Durante la celebración eucarística llevada a cabo en el Cementerio Oriental (Periférico), Su Eminencia Reverendísima Cardenal Leopoldo José Brenes Solórzano declaró que visitar los cementerios en el día que se conmemora a los Fieles Difuntos se asemeja a la visita de un santuario, un sitio que encierra mucha historia de las familias, de la iglesia y de la patria.

El Cardenal Brenes destacó la importancia no solo limpiar las tumbas y colocarles ofrendas florales, sino que se debe elevar nuestra oración de acción de gracias al Señor por el aporte que esas personas dieron a nuestras familias, a la iglesia y a la patria.

“Venir aquí a este cementerio, a todos los cementerios, lo considero como un santuario porque recoge toda la historia de fe, recoge la historia de una entrega generosa de cada uno de ellos. Pienso que nosotros al estar frente a la tumba de un familiar podemos recordar tantas y tantas cosas que nos han legado”, añadió Su Eminencia.

“Ellos no mueren mientras uno no los olvida”

Las familias que visitaron a sus parientes fallecidos, limpiaron sus tumbas y depositaron ofrendas florales. Además hicieron oraciones y compartieron los buenos momentos que vivieron antes de partir a la eternidad.

Doña Juanita Lanzas Flores, a pesar de su avanzada edad, sus dificultades para caminar y de vivir completamente sola y con los pocos recursos con los que cuenta se traslada caminando desde las cercanías de Las Colinas hasta el Cementerio Oriental para limpiar, enflorar y dedicar una oración a su ya fallecida madre.

“Aquí quedé solita, solo con mi Señor, me vine caminando desde la casa para venir a ver a mi mamá al cementerio, yo le pedí al Señor que me diera fuerzas para venir, porque el corazoncito siempre está recordando donde está mi madre”, manifestó doña Juanita.

Jennie del Carmen Real Obando aseguró que desde hace 23 años acude cada 2 de noviembre a visitar la tumba de su abuelita y no ha fallado ni una sola ocasión porque aún la tiene presente en su mente y corazón, recordándole con el cariño que siempre le tuvo mientras la tenía con vida.

Don Gregorio Martínez comenzó a visitar el Cementerio Oriental desde 1986, año en que murió su padre, lo que ha convertido en una costumbre y tradición para dedicarle un momento para demostrarle el cariño que todavía conserva hacia él y hacia su madre, que falleció en el 2002, por cual acude religiosamente a limpiarles sepulcro y colocarles flores.

“Vengo a ver a mi mamá que tiene 29 años de muerta, pero siempre la recuerda porque aquí la ando viva en mi corazón, es un día especial para ellos, venirlos a visitar, yo quisiera venir todos los domingos, pero no lo hago, pero vengo de vez en cuando, porque siempre la recuerdo como si todavía estuviera viva, además que también están sepultados dos hermanos y por eso vengo a visitarlos mientras pueda”, comentó Nelly Rojas Balmaceda.
Como todos los años doña Irene de Arana llegó al Cementerio General para visitar a sus familiares que han partido de este mundo terrenal.

“Ellos nunca se nos han ido de nuestro corazón, de nuestra mente, siempre los tenemos presentes y estamos con ellos siempre en la memoria y (más) ahorita que están en los cielos al lado de nuestro Señor Jesucristo”, agregó doña Irene, quien estaba notablemente conmovida.

También la familia que conforman Rudy Ibarra y Dora Saborío, llegaron hasta el Cementerio General para enflorar a sus difuntos.
Doña Dora dijo que en ese camposanto reposan sus abuelos, sobrinos, hermano y su mamá.

“Es importante ver que no se olvida, los tenemos presentes y aunque estén aquí los tenemos en nuestro corazón. Recordamos las cosas que nos enseñaron: el amor, el respeto, la lucha por la dignidad, por todo lo de nuestro país. Esto es una tradición que en muchos países es diferentes, es muy fría, pero aquí es bien calurosa, aquí se viene a ver a sus familiares con amor”, explicó Dora.

Alcaldía deposita ofrenda floral en sepulcro de padres del Comandante Daniel

El Vicealcalde de Managua, en representación de la Alcaldía, depositó una ofrenda floral en el sepulcro donde reposan los restos de Daniel Simeón Ortega Cerda y doña Lidia Saavedra de Ortega, padres del Comandante Presidente Daniel Ortega Saavedra.

“Ellos fueron dos personas muy especiales para todos los nicaragüenses, el papá y la mamá del Comandante Daniel, del Comandante Camilo Ortega y del Comandante Humberto. En la lápida está sintetizado el esfuerzo, el trabajo, el tesón, la lucha, el amor que todos le tenemos y que ellos le tenían a este pueblo”, afirmó Armas.

“Son personas a quienes todos los nicaragüenses siempre le tuvimos un gran aprecio. Doña Lidia nos acompañó muchos años y siempre acompañó al Comandante Daniel en los años difíciles y tuvo la posibilidad de ver la victoria del pueblo de Nicaragua el 19 de Julio de 1979. Fue un ejemplo para todos y todas las madrecitas de Nicaragua y todos los nicaragüenses en especial le tienen un gran cariño y un gran respeto”, agregó el Vicealcalde.