El multimillonario Richard Branson, propietario de Virgin Galactic, había prometido poner los primeros turistas espaciales en órbita en 2015, pero el desastre sufrido por una de sus naves puede replantear la viabilidad de un proyecto que muchos consideran todavía un sueño.

No obstante, Branson aseguró que mantendrá sus ambiciones de turismo espacial: "Siempre hemos sabido que el camino al espacio es extremadamente difícil y que cada nuevo medio de transporte tiene que lidiar con días malos", sostuvo.

"El espacio es duro, pero merece la pena. Perseveraremos e iremos hacia adelante", afirmó el empresario al decir que dedicarán los esfuerzos para seguir adelante a los compañeros que volaban en el vehículo espacial accidentado y a los que trabajaron duro en él.

Apenas tres días antes un cohete Antares, desarrollado por Orbital Sciences y subcontratado por la Agencia Espacial Estadounidense (NASA), explotó a seis segundos de haber despegado de una plataforma de lanzamiento en el estado de Virginia.

Pese a que todavía se desconocen las causas de ambos accidentes, estos han hecho que se cuestione la viabilidad de la industria espacial privada, que cuenta con varias compañías que compiten por llevar a pasajeros civiles al espacio.

Marco Caceres, director de estudios espaciales de la compañía estadounidense Teal Group, especializada en el análisis de la industria aeroespacial, reveló en entrevista para BBC Mundo que en los últimos años se ha hablado mucho del turismo espacial y se le ha hecho mucha publicidad, "pero la realidad es que todavía está dando sus primeros pasos”.

"Lo cierto es que lo ocurrido este viernes ha sido un shock, particularmente tras la explosión del cohete Antares el pasado martes. Que hayan sucedido dos accidentes tan graves en una semana es extremadamente inusual en esta industria", asegura.
Según el experto, "Virgin Galactic es sin duda la compañía pionera y se encuentra al frente de los esfuerzos por mandar turistas al espacio, aunque hay que ser conscientes de que gran parte de su actividad se ha centrado en la autopromoción".

Por eso Caceres dice tener la sensación de que se trata más de una iniciativa comercial que de "un esfuerzo por innovar en el campo de la ingeniería".

"En la industria aeroespacial nos enfocamos más en la tecnología y su desarrollo, y no hemos oído a los responsables de Virgin Galactic hablar mucho de los desafíos tecnológicos que se están encontrando o de las pruebas que están realizando".

En opinión de Caceres, "el turismo espacial sigue siendo un sueño, que sin duda se va a poder realizar, aunque aún faltan unos años para ello".