La sonda que China envió el pasado 24 de octubre a la órbita de la Luna ha aterrizado este sábado en la región autónoma de Mongolia Interior, norte del país, informó la agencia de noticias Xinhua.

Durante los ocho días que se prolongó la misión, la sonda recorrió 840.000 kilómetros, dio una vuelta a la Luna y regresó a la Tierra con una velocidad de 11 kilómetros por segundo, indica Xinhua al destacar que con ello China pasa a ser el tercer país —después de la URSS y EEUU— en haber lanzado a la Luna un ingenio con capacidad para regresar.

La complicación de la misión radicó en la gestión de las altas temperaturas que tienen que resistir los cuerpos al entrar en la atmósfera terrestre.

Esa tecnología será necesaria para la cuarta sonda lunar china, llamada Chang'e-5, que está previsto que sea enviada a la Luna en 2017 para recoger muestras de su superficie.

China envió al satélite terrestre a finales del pasado año la sonda Chang'e-3, que dejó sobre su suelo al robot Yutu (Conejo de la Suerte en mandarín).

Aunque la prensa nacional calificó la misión como un éxito, hubo problemas tecnológicos que impidieron al robot mandar las fotos esperadas.

El lanzamiento sirvió para que China se convirtiera en el tercer país en llegar a la Luna tras Estados Unidos y la URSS.

La carrera espacial, tras décadas monopolizada por Moscú y Washington, se ha desplazado en los últimos años a Asia, especialmente a China e India.

Pekín planea en 2020 enviar a su primer hombre a la Luna y contar con una estación orbital permanente.