Emma Marina Baltodano Espinales, a quien todos los nicaragüenses conocimos como Marina Cárdenas, “La Gordita de Oro”, dejó el mundo terrenal la madrugada de este viernes 31 de octubre para presentarse ante el Señor con las manos llenas de reconocimientos por sus 49 años de vida artista.

La Gordita de Oro, como le gustaba que la llamaran, se destacó como una de las voces más privilegiadas del canto popular y por haber sido la primera cantante popular que se presentó en el Teatro Nacional Rubén Darío.

“En esta mañana amanecimos muy tristes los trabajadores de la cultura y los miembros del Foro de Artistas Sandinistas ante la noticia del deceso de Marina, de 68 años, una mujer entera con una trayectoria importante para el canto popular nicaragüense, la música recreativa, quizá una de las voces más privilegiadas del canto popular, diríamos que tal vez el registro más alto de esas voces”, expresó el co-director del Instituto Nicaragüense de Cultura, Luis Morales Alonso.

Morales señaló que en su partida, a Marina se le recordará por sus orígenes, por haber sido una mujer trabajadora que se desempeñó como estilista y que de manera aficionada inició en el canto demostrando mucha tenacidad, destacándose por sus capacidades, siendo muy perseverante y por haber cantado en todos los estilos de música popular y por llegar a ser una figura de inspiración del canto nicaragüense.

Marina trabajó muy de cerca con la Asociación Sandinista de Promotores de la Cultura en los años 80, posteriormente fue concejal del Frente Sandinista en la Alcaldía de Managua, asesora de la municipalidad, miembro del Foro de Aristas Sandinistas.

“Fue la primera cantante popular en el Teatro Nacional Rubén Darío, que fue construido como una casa de las artes escénicas euro céntricas (como) la opera, el ballet, la orquesta y en 1988, siendo directora del Instituto Nicaragüense de Cultura (INC) la poeta Rosario Murillo, tuve la dicha de acompañarla como subdirector, invitamos a Marina a que en el Salón de los Cristales celebrara sus 35 años (de vida artística) y fue ahí entonces donde el importante director de teatro argentino Pedro Galarza montó una serie de actos con danza y música y Marina como la estrella principal, un reconocimiento que le hizo el Gobierno del pueblo, la revolución a Marina al ser la primera cantante popular que cantaba en el Teatro Nacional Rubén Darío”, indicó Morales.

Familia sorprendida por su partida

Para los familiares de Marina, ha sido una verdadera sorpresa su partida física, dado que aunque había presentado algunas complicaciones de salud, no esperaba que los dejara tan pronto.

“Nunca pensamos que ella se nos iba a ir tan pronto, fue una mujer que luchó toda su vida, muy querida por toda su familia y su pueblo, jamás pensé que ella nos iba a dejar tan pronto, pero ya el Señor se la quiso llevar”, dijo Pilar Alemán, sobrina de la Gordita de Oro.

Alemán recordó el apoyo que su tía le brindó para su formación académica y laboral, a quien recordará como una mujer trabajadora, emprendedora, una excelente cantante.

“Estamos muy tristes porque jamás me imaginé perderla, se que tenemos que partir algún día, pero no tan pronto, porque ella me decía que si me pasaba algo a mi ella se moría, pero soy yo la que la llevaré adelante”, comentó Blanca Barquero, sobrina de Marina.

El pelotero Braulio Silva, también sobrino de Marina Cardenas, fue una de las personas que tuvo comunicación con ella antes de su muerte, con quien mantenía una muy buena relación y por quien se preocupaba la Gordita de Oro, dado que Silva debe salir del país junto a la selección nicaragüense de beisbol a representar al país.

“Ella siempre estaba pendiente de mí, yo juego beisbol con el equipo de las Fieras y también en primera división con el Bóer, ayer cuando hablé con ella al mediodía venía de El Salvador con la selección de beisbol de Nicaragua de un par de juegos de fogueo y ella estaba muy pendiente de mi cada vez que yo iba a pichar, cada vez que yo jugaba estaba pendiente de mi, aunque me fuera mal siempre me apoyaba y me motivaba a seguir adelante”, recordó Silva.

El joven lanzador declaró que la partida de su tía, aunque lo tiene muy consternado dado que murió en sus brazos, lo llena de fortaleza para seguir adelante en su carrera como deportista y a luchar para alcanzar sus sueños.

Su vela se realizará este viernes en su casa de habitación, en el barrio Los Ángeles del Distrito IV de Managua, en la dirección que cita de la Iglesia El Calvario 2 cuadras al lago, 4 cuadras arriba y su sepelio será en el Cementerio General el día sábado 01 de noviembre.