Dionisia Pérez Mendoza, habitante de la Comunidad El Zapote, nos cuenta que desde hace cuatro años, fecha en que se convirtió en social del Bono Productivo Alimentario, su vida y la de su familia ha mejorado significativamente, ahora cuenta con ganado vacuno y porcino, además de tener una pequeña granja avícola.

Pérez Mendoza recibió 16 gallinas, una vaca y una cerda preñada, hoy en día tiene 56 gallinas aunque en su momento llegó a tener 150 y poco a poco las fue vendiendo y otras se les fueron muriendo y en la actualidad tiene 5 aves que están empollando 16 huevos para nuevas crías, tiene tres vacas y una cerda nuevamente preñada, pero a la cual le ha sacado provecho porque ha logrado vender cada una de sus crías con el objetivo de utilizar el dinero de la venta para la compra de productos necesarios en el hogar así como para los estudios de sus tres pequeños hijos.

Comenta Dionisia que para la familia es muy importante mantener la producción del Bono y hacerlo crecer y para ello cuenta con el apoyo de sus hijos, que aunque ninguno de los tres pasan de los 11 años, cada uno se compromete en una tarea, ya sea darle de comer a las gallinas, arrear las vacas y alimentar a los cerdos.

“Esto nos ayuda a mantener el hogar, de la leche saco la cuajada y les doy a los niños, en ocasiones vendo leche para sacar el dinero para comprar la pastilla para cuajar la leche, y con eso yo me ayudo”, dice Pérez.

Doña Adela López Orozco, también pobladora de El Zapote, señala que es una gran alegría para ella y su familia tener en sus posesión un total de cuatro vacas, tomando en cuenta que próximamente serán cinco, 30 gallinas y seis cerdos, pues ello es un significativo de que ha logrado hacer producir el Bono de animales que le fueron entregados hace cuatro años, pero además contar con productos necesarios para la alimentación de su numerosa familia y lograr comercializar el excedente en el vecindario.

“Estoy feliz y le agradezco a mi familia también porque todos me ayudan a lidiar con los animales... como la familia es grande entonces yo comparto con la familia la producción de mis animalitos”, afirma López.

Jennie Blandón es hija de doña Adela y ella asegura que siempre está pendiente de las tareas en las que necesita ayuda su mamá, alimentar a los animales, ordeñar a las vacas e incluso elaborar la cuajada y extraer los huevos para su posterior venta.

“Nosotros vendemos algunos de los alimentos, por ejemplo cuando recogemos bastantes huevos y los vendemos a dos córdobas cada huevo, lo que usamos para comprar otros complementos de la comida y una que otra necesidad en la casa”, declara Blandón.

CRISSOL un apoyo para sacar adelante la producción

Don Pablo Blandón es un productor dedicado al cultivo de maíz, frijoles y sorgo en la comunidad de El Zapote, él junto a su familia trabajan cada ciclo productivo en nueve manzanas de tierra que poseen de forma dispersa a lo largo de la comunidad.

Nos cuenta Blandón que tiene dos años de estar trabajando con el financiamiento del Programa Cristiano, Socialista y Solidario (CRISSOL), en lo referido a la siembra de granos básicos, los cuales también logra vender a muy buen precio a la Empresa Nicaragüense de Alimentos Básicos (Enabas), obteniendo con ello una mejor ganancia.

“Esperamos una buena cosecha, porque gracias a proyectos que se están ejecutando en la zona con el apoyo del Magfor (Ministerio Agropecuario y Forestal) y el INTA (Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria) con la entrega de semillas mejoradas estoy seguro que vamos a salir adelante y vamos a cosechar más, porque siempre la semilla mejorada produce un poco más, siempre que se le dé la limpia a tiempo y se le cuide”.

Norma del Carmen Blandón García, habitante de la comunidad de Samulalí, está trabajando actualmente con el respaldo financiero del programa CRISSOL para la siembra y cosecha de maíz y frijoles, pero no es la primera vez que recibe ese tipo de financiamiento, ya que durante el ciclo agrícola del 2011-2012 logró cosechar maíz, frijoles y sorgo con el crédito obtenido alcanzando mayores rendimientos en su producción.

Blandón García también es socia del Bono Productivo Alimentario y le fueron entregadas una vaca, una cerda y 18 gallinas, las cuales le proporcionan los productos necesarios para la alimentación de su familia tales como cuajada, leche y huevos, aunque también suele comercializarlos en la misma comunidad.