Los últimos 175 repatriados desde el país norteño por su condición de irregulares arribaron ayer al aeropuerto Ramón Villeda Morales, de la ciudad de San Pedro Sula, puntualizó la encargada del organismo humanitario, Geraldina Garay.

El incremento del número de retornados es proporcional al aumento de los empeñados en atravesar la ruta rumbo a Estados Unidos, donde sueñan encontrar una mejor calidad de vida y recursos necesarios para ayudar a sus familiares en la pobreza en Honduras, según la directiva del CAMR.

Garay aseguró que la mayoría de los migrantes ilegales deportados nunca lograron cruzar la frontera hacia territorio estadounidense o luego de llegar a este tampoco pudieron conseguir trabajo.

Registros del CAMR reflejan que la mayoría de los que regresan de manera forzada son originarios de los departamentos de Colón, Santa Bárbara y de Tegucigalpa.

La institución procura ayudar a estos a reinsertarse en la sociedad hondureña y en particular a quienes no tengan antecedentes penales dentro o fuera del país.