La comunidad católica del barrio San Judas celebró a su santo patrono San Judas Tadeo con una solemne eucaristía presidida por Su Eminencia el Cardenal Leopoldo Brenes, quien compartió con los asistentes la misión evangelizadora del santo e instó a los fieles devotos a seguir su ejemplo de amor, entrega y obediencia.

El acto religioso estuvo acompañado de cantos en honor al patrono, el estallido de los cohetes y las diferentes muestras de agradecimiento por parte de los creyentes por milagros concedidos por la imagen que en horas tempranas recorrió las calles del populoso barrio.

“Esta es una celebración que nos invita a un compromiso, los jóvenes al recibir el sacramento de la eucaristía se convierten en verdaderos testigos del señor, discípulos y misioneros, para la comunidad católica celebrar las fiestas del Apóstol Judas implica un pensar, el llamado que el señor nos ha hecho, porque es una hermosa realidad, solamente dentro de nuestra iglesia existe el llamado porque el señor es quien nos llama y nos invita a estar con él, lo cual significa poderle conocer, amar y tener una experiencia íntima con él” destacó Brenes.

“La personalidad de cada uno de los apóstoles no eran las mejores, no eran los hombres de mayor influencia dentro de la comunidad, eran hombres sencillos pero con una docilidad hacia el espíritu, un dejarse conducir, ser capaz de dejarlo todo y seguir al maestro, poderle contemplar y escucharle, eso es lo que Dios quiere de cada uno de nosotros” añadió.

Los fieles creyentes de San Judas Tadeo, afirman que la comunión entre ellos y la milagrosa imagen, les ha permitido recibir milagros de sanación, unidad familiar y sobre todo la salud que muchas veces anhelan.

“Toda mi familia es creyente de San Judas porque nos ha concedido importantes milagros, uno de ellos fue la restauración de mi matrimonio, por muchos años pedí tener un matrimonio feliz, en compañía de mis hijos y solo ahora con la ayuda de Dios y la bendición de mi santo patrono he logrado lo que por años necesité” manifestó Azucena García.

“Mi hijo es un claro ejemplo de los milagros concedidos por San Judas, tenía problemas para concebirlo y fue hasta que se lo deposité sus manos que pude tener la dicha de ser madre, hoy me siento feliz, agradecida con Dios y con mi patrono, quien además me llena de alegría y paz en los momentos de dificultad” concluyó Rosa Padilla.