La reelecta presidenta brasileña, Dilma Rousseff, reiteró su disposición a establecer un diálogo con todos los sectores del país antes de finales de este 2014 con miras a impulsar el crecimiento económico con inclusión social.

No voy a esperar a enero de 2015 para iniciar los cambios, voy abrir una plática con todos los segmentos, con el sector empresarial, financiero y espero que las nuevas medidas sean anunciadas antes de concluir este año, destacó Rousseff anoche en entrevistas ofrecidas a dos canales de televisión.

Puntualizó el interés de hacer las cosas con calma, pues la situación actual es my diferente a la registrada en 2003 cuando Luiz Inacio Lula da Silva inició su mandato y auguró una estabilidad en el mercado financiero.

No existen pretextos para que ocurra alguna desestabilización, pues tenemos una reserva internacional de 370 mil millones de dólares y los mayores ingresos por la entrada de las inversiones, aseveró.

La mandataria brasileña descartó en ese sentido que el Gobierno tuviera alguna responsabilidad por la caída de las acciones en la Bolsa de Valores de Sao Paulo.

La bolsa registró un descenso de seis puntos durante su apertura, pero cerró con una caída del 2,77 por ciento y su índice Ibovespa culminó en los 48,850 puntos.

La compañía Petrobras reportó asimismo un desplome de sus acciones del 12 por ciento, mientras el real (la moneda local) se depreció un 3,40 por ciento frente al dólar estadounidense.

La ganadora de la segunda vuelta de los comicios del domingo último, con un 51,64 por ciento de los votos, desestimó igualmente hablar sobre los posibles cambios en el ejecutivo.

Prometí un segundo mandato con un gobierno renovado e ideas nuevas, pero este no es el momento ni la hora de discutir los nombres de los integrantes de la próxima administración, enfatizó.

Al referirse a las denuncias de corrupción en Petrobras, ratificó que investigará para encontrar y condenar a los autores y beneficiados de un supuesto esquema de desvió de dinero en esa compañía.

Como afirmé la semana pasada en la final de campaña electoral, no habrá impunidad con los corruptos, sea quien sea, dijo la presidenta.