Masaya fue tomada por completo por los Agüizotes, quienes a ritmo de chicheros y comparsas celebraron la tradición en la cuna del folklore nicaragüense.

La noche fue la cita perfecta para que hombres, mujeres, niños y niñas salieran a las calles disfrazados con los trajes representativos de los mitos y leyendas más populares de Nicaragua a como son el Padre Sin Cabeza, la Carreta Nahualt, la Mica Roba Gallinas, La Llorona, La Silbadora, El Cadejo, la famosa Mokuana, la Muerte Quirina, la Chancha Bruja, la Cegua, entre otras con aspecto tenebroso y colorido.

El niño Octavio Mejía, indicó que esta fiesta de “es una procesión dedicada a San Jerónimo, patrono de los Masaya. Andamos en esta procesión alegre donde hay muchos habitantes de Masaya y de otros departamentos a vivir esta tradición”.

Sobre su disfraz, dijo que escogió el de la Carreta Nahualt, pensado en el recorrido que es más o menos de unas tres horas.

El Cadejo Negro y Blanco, dos espíritus de la noche, no podían faltar a esta fiesta de los espantos, por eso Alexander Larios junto a su familia se disfrazaron de este peculiar personaje.

En cuanto a la importancia del rescate de estas tradiciones nicaragüenses y la promoción de la misma para fortalecerla y dejársela a las generaciones venideras, comentó que “esto es algo bello que nosotros los masayas tenemos, nos complace participar porque esto es parte de las fiestas tradicionales de San Jerónimo”.

“Nos ayuda a recordar nuestras creencias y leyendas que nuestros padres nos contaban en aquellos tiempos y no tenemos que olvidar de dónde venimos, y que Masaya está llena de leyendas”, finalizó.

Se vivió un lleno total donde turistas nacionales y extranjeros junto a los oriundos de la ciudad hicieron ver pequeñas las calles de la Ciudad de las Flores.

“Muy bonita, yo soy de España, llevamos seis meses en Nicaragua y todo nos ha encantado”, dijo María Fernanda.

Cristina Torres Sunsin, de la Escuela de Arte y Folklore de Masaya “Trinidad Dávila”, afirmó que el objetivo principal de la escuela es mantener las tradiciones, la originalidad en los bailes, costumbres y tradiciones.

En la fiesta de los Agüizotes, la escuela reflejó el mito de la Carreta Nahualt, a través de una representación acertada donde las ánimas, las calaveras, la carreta, la llorona, duendes, cadejos, los bueyes y el Padre sin Cabeza hacían correr de miedo a los visitantes.

La fiesta de los Agüizotes ha ido creciendo poco a poco, demostrando que sí mantenemos los mitos y leyendas a como debe ser. Hay que recordar que los Agüizotes nacen como una dependencia del Toro Venado del pueblo, con los años se optó hacer un día especial que fuera solo dedicado a los mitos, leyendas y espantos, historias que empapan a Masaya, siendo el tiempo de celebración un poco más de 30 años.