En declaraciones a los medios del Poder Ciudadano, Barquero calificó a la carretera tica como una “narco-carretera” y aclaró que si bien antes la narcoactividad estaba limitada a puntos ciegos y escondidos, ahora tiene a su disposición esta vía "para circular libremente y penetrar a Nicaragua por el Río San Juan a lo largo de su curso”.

“Yo la llamo una narco-carretera, porque eso es lo que al final va a ser la más importante contribución  de Costa Rica a la lucha internacional contra el narcotráfico”, afirmó Incer y agregó que el interés de Costa Rica es afectar a Nicaragua en un afán vengativo.

Por otro lado Incer manifestó que los materiales removidos en los 160 kilómetros de carretera que están pegados al curso del Río San Juan, están cayendo y ahogando al río, “dificultando la navegación, destruyendo la vida acuática y todas las  posibilidades de opciones que el río pueda tener en un futuro para el desarrollo de Nicaragua”.

Por tal razón aseguró que “decretar alerta amarilla, fue una medida muy  oportuna para que las instituciones del gobierno y las autoridades municipales a lo largo del río tomen las medidas precautorias  necesarias para evitar los daños que el río va a sufrir, especialmente  en esta época cuando las lluvias se intensifiquen, los derrumbes se pronuncien y el arrastre de  sedimentos termine ahogando el río”.

Señaló que es oportuno que el Presidente Daniel haya declarado a través del Sinapred la alerta amarilla en toda esa región, “indicando a las autoridades locales a estar alerta ante esos cambios o desastres que posiblemente se van a sufrir en el resto de los meses invernales y para que también  se prepare el país a mitigar  esos efectos, porque realmente los daños no solamente son al río, sino a la población que vive a la orilla del río y que depende de la navegación, la pesca y otros servicios que ofrece al país”.

Ticos tratan de minimizar daños al Río San Juan


Para el asesor presidencial en temas de medio ambiente, el gobierno tico trata de minimizar los efectos devastadores que su carretera está ocasionando al territorio nicaragüense.

“Ellos dicen que se ha sobre dimensionado el problema y que ellos están dispuestos, porque lo reconocen,  a restaurar el ecosistema dañado en su territorio, pero se quedan muy calladitos para reconocer  que el principal daño no está en el territorio costarricense, está  en las aguas del Río San Juan que son  parte integral de la soberanía nicaragüense”, explicó Incer.

Comentó que esa actitud de Costa Rica es una forma irresponsable de desligarse de este problema que ya  está adquiriendo niveles de conciencia internacional.  

Asimismo, Incer indicó que esa actitud es también una ofensa para la comunidad internacional “que veía en los esfuerzos conjuntos de Nicaragua y Costa Rica y de toda Centroamérica, de promover el desarrollo de una política de conservación  de los bosques húmedos tropicales que son  los bosques y remanentes más importantes que tiene Centroamérica”.

Sentencia de la CCJ servirá como prueba contundente ante La Haya

En el caso de los juicios contra Costa Rica que se promueven a nivel de la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ) y la Corte Internacional de Justicia (CIJ), Incer explicó que se espera que la sentencia de la CCJ sea lo suficientemente  contundente porque es una de las pruebas más importantes para aportar al juicio entablado entre Nicaragua y Costa Rica en La Haya.

Indicó que la Corte pudiera obligar a Costa Rica a compensar económicamente los daños referidos al Río San Juan.

“Sólo del dragado de 120 kilómetros del río afectado por la carretera significa un inmenso y prolongado esfuerzo que los ticos no pueden evadir en su responsabilidad; creo que esto trae consecuencias, va a haber una obligación de que Nicaragua pueda perfectamente demandar a Costa Rica por los daños ambientales”, aseguró Incer.

El especialista en temas ambientales expresó que es un hecho que poblaciones como San Juan de Nicaragua quedarían totalmente aisladas del país por la vía acuática.

“De manera tal que el costo de limpiar 120 kilómetros de cause y todas las ramificaciones que el río hace en el  delta, para poder desaguar en la bahía de San Juan  de Nicaragua, significa un costo  elevadísimo que Costa Rica tiene que asumir  como medida compensatoria por el daño referido a Nicaragua” finalizó el doctor Incer.