Solón Guerrero, representante de Faganic, explicó que tras una reunión en Juigalpa, los productores acordaron realizar un paro el cual consiste en detener la entrega de leche a las plantas procesadoras que están afectando seriamente el bolsillo del ganadero.

Aclaró que la posición de Faganic y de la Unión de Ganaderos es apoyar ese tipo de paro y no uno que pretenda obstaculizar la libre circulación de las personas y las mercancías en el país.

Guerrero reconoció que hay plantas industriales que están siendo bastantes responsables pagando precios aceptables a los productores de leche.

Sin embargo mencionó que hay otras plantas, en su mayoría artesanales que están pagando entre 14 y 18 córdobas el galón de leche.

El representante de los ganaderos valoró que realizar tranques no es lo más adecuado porque se atrasarían las entregas de granado y recordó ya hay un acuerdo previo con las industrias cárnicas, el cual se tiene que respetar.

Guerrero manifestó que lo adecuado para solucionar el problema entre los ganaderos y las industrias es agotar todos los mecanismos de comunicación antes de tomar cualquier medida drástica que vaya a afectar a los consumidores finales.

A razón de eso explicó que este jueves los productores de la zona central y la RAAS, se reunirán con el Ministro de Agricultura para buscar una solución al problema.

“Nosotros esperamos y creemos que lo más salomónico es escuchar las demandas de los  productores porque tiene toda la razón”.

Explicó que los productores están demandando   que se les paguen más de 14 o 18 córdobas por cada galón de leche.

Debemos “llegar a un precio  justo para que tanto la planta reciba su utilidad pero también al productor trasladarle algo de esas utilidades, lo más conveniente  es buscar el equilibrio”, afirmó Guerrero.

También hizo un llamado a la cordura a sus compañeros productores y reiteró que la primera medida a tomar es agotar todos los mecanismos de comunicación.

En todo caso, refirió que es importante que así como se le bajan los precios a los productores también se le deberían bajar a los consumidores, “pero eso no pasa, entonces el comerciante está quedando  con un margen (de ganancias) demasiadamente grande”, finalizó Guerrero.