Jóvenes miembros de la Promotoría Solidaria de Juventud Sandinista brindaron una tarde de recreación a decenas de niños del barro 18 de mayo que se encuentran evacuados junto a sus familias en el Albergue Arlen Siú.

Piñatas, pintacaritas, brinca-brinca, bailes, entre otras recreaciones fueron llevadas a los niños para que se distraigan sanamente en este momento que es difícil para ellos y sus familias.

Yeska Narváez, de la Promotoría Solidaria, dijo que los jóvenes están brindando un acompañamiento solidario a las familias que lo necesitan en los centros de albergue.

"Hoy estamos aquí llevándoles un momento de recreación sana a los niños y niñas y a todas estas familias", indicó Narváez.

Detalló que son más de 500 promotores solidarios que se están rotando en los diferentes albergues. "Estamos iniciando la jornada de acompañamiento a las familias, mañana estaremos en el Padre Fabreto y así sucesivamente", explicó.

Aldo Morales, de la Promotoría Solidaria, explicó que los niños están viviendo una situación difícil al dejar sus hogares.

"Ante la tragedia los niños sienten todo, ellos observan lo que está pasando, escuchan las conversaciones de sus padres y es muy importante hacerles este pequeño espacio de recreación para que liberen la tensión de cuando salieron de su casa", explicó Morales.

"Nuestro compromiso como Promotoría Social Solidaria es hacer un momento de alegría en medio de la tragedia que están pasando los niños, de tal manera que ellos sientan el acompañamiento real nuestro", agregó.

Los niños disfrutaron y bailaron, quebraron piñatas, compartieron dulces y refrescos y jugaron hasta el cansancio.

Algunos pequeños relataron que pasaron una tarde muy bonita y dijeron que esperan que su estadía en el Albergue sea alegre.

"Nos gustó que vinieran los muchachos y muchachas y estuvieran con nosotros, la pasamos muy bien hemos jugado, cantado, bailado, ojalá que siempre vengan a visitarnos", dijo una niña albergada.

"Me gustó todo porque pasamos una tarde muy bonita y alegre, me gustó los pintacaritas y el brinca-brinca", señaló otra menor con una enorme sonrisa.