Su Eminencia Reverendísima, Cardenal Leopoldo Brenes, lamentó la tragedia ocurrida la noche del jueves en el barrio 18 de Mayo, en la que un muro perimetral colapsó producto de la intensa lluvia, soterrando bajo lodo y agua a diversas familias, dejando como resultado 9 personas fallecidas y otras lograron milagrosamente ser rescatadas con vida, entre ellas dos niñas de 3 y 6 años.

El alto prelado envió un mensaje de solidaridad y de esperanza para las personas que perdieron a miembros de sus familias, en esta tragedia que ha dejado luto en el país.

Indicó que esta tragedia demuestra que Nicaragua es un país vulnerable a los fenómenos naturales, por lo que llamó a la población a extremar las medidas de seguridad y acatar las orientaciones y recomendaciones de las autoridades de prevención de desastres.

“Creo que esto nos confirma lo que un día de estos decía a ustedes, de que Nicaragua está en una tierra (región centroamericana) súper sensible a los desastres naturales, miramos cómo el terremoto del lunes y luego esta serie de inundaciones en diversas partes de la nación y lo lamentable de ayer, de ese muro que no pudo resistir, en algunos ocasiones se han dado que la fuerza del agua viene sobre los muros y los muros caen, somos sensibles a todo esto, es lamentable y sobre todo ver a familias sencillas”, señaló Brenes.

Evitar que familias se asienten en zonas peligrosas

Pidió al Gobierno de Nicaragua y a las alcaldías no permitir que las familias pobres vayan a asentarse en situaciones de riesgo “hay que ir haciendo conciencia a través de los medios de comunicación, por mucha necesidad que se tenga que se vayan a asentar en lugares de riesgo”, sobre todo a orillas de cauces, que en cualquier momento pueden colapsar.

Insistió en que la población debe acatar las recomendaciones y hacer caso cuando las autoridades les dicen que no pueden asentarse en determinado lugar.

“Cuando se les está pidiendo no es por daño a ellos, sino más bien por resguardar su persona”, declaró Brenes, quien reconoció el trabajo coordinado y a tiempo de los equipos de rescate de las instituciones.

“Todas las instituciones nos han ido dando normas de prevención, el clavo y el problema es que nosotros no hacemos caso, pensamos que no nos va a suceder, escuchaba a alguien que esa parte desde hace tiempo esa parte estaba filtrando y me comentaban, no sé si será cierto, algunos les habrían dicho que es bueno quitarse de aquí (…) y esa seguridad que nosotros tenemos de repente se convierte un peligro y se convierte en un desastre, mi exhortación es siempre esa, yo creo que hay que escuchar”, dijo Brenes.

Rescatados con vida es una gracia de Dios

Calificó que como un milagro y una gracia de Dios, que siete personas hayan sobrevivido al alud de lodo, tierra y concreto que les cayó encima.

“No hay duda que esto es un milagro, una gracia del Señor y nos estará diciendo algo, la vida humana vale mucho y es interesante que esas niñas pudieron soportar todo el montón de tierra y también lo positivo que las personas, los bomberos, la policía y las otras personas llegaron en buen momento de poder salvarlo, yo creo que ahí se conjugan un montón de cosas, y en verdad que el Señor nos da los medios para lograr la salvación, sobre todo para salvar nuestras vidas humanas”.